Mostrando entradas con la etiqueta MARZO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MARZO. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de marzo de 2012

SI ME VIERAS...

A veces creo encontrarte, si me vieras.


Una alegría tonta danza en mí, como la brisa sobre las olas del mar una tarde soleada. Danza, tonta, inocente, desconociendo el temor; ignorando los prejuicios, desafiando el peligro que no conoce, que no comprende, que no le interesa… Así danza.


Yo creo encontrarte y soy alegría que es suficiente, y en un segundo se me resume la eternidad; soy alegría descarada cuando te encuentro, que no llora las miserias porque siendo alegría no existen las miserias…


Y la nostalgia celebra, tendrías que verme. Sonríe bonito, como si naciendo no existieran conceptos, como si muriendo todo es suficiente. Celebra porque respira vida, encuentra en ti reposo, paz. Y te siente hogar, hogar donde pueden colgarse los recuerdos y disfrutar los olores.


Yo creo encontrarte y soy nostalgia, y me sonríe la luna, y me invita a soñar la noche. Se me esparcen los tiempos, y me sobra mi vida porque sólo deseo la tuya. Me provoca fundirme en tus ojos y ser mirada tuya… Si me vieras como me llena la paz de mi ilusión. Soy niño de nuevo, conforme, confiado, extendiendo mis manos para ser tuyo…


A veces creo encontrarte y me pregunto cuántas veces más… Cuántas veces más…

viernes, 23 de marzo de 2012

EN MARZO... EN MI...

En marzo la noche es gris.


No es tan oscura como para perderme entre sus sombras. El cielo parece abierto a posibilidades, indeciso… El cielo parece dispuesto a renunciar a la noche en cualquier momento, como sino supiera, como perdido…


En marzo, gris es mi mirada, perdida es mi mirada… Que nublada se extingue, que extinta renace…


Es gris la noche, en marzo. La luna jugando con los espacios que ceden, presume que hiere el alma del infortunio… Despierta deseos de miradas mortales, inspira los sueños que vagaron perdidos, dispara esperanza buena, de esa que da muerte a las resignaciones y baila con las nostalgias…


En marzo el día madruga, despierta cansado de tanto cansancio y avanza dispuesto a perderse y saberse perdido…


La tarde se extiende, se explaya hacia la nada, deseándolo todo, sin saber qué es todo, sin creer en la nada… La luz del sol se opaca y débil recorre las calles de los pueblos. Está nublado el día, dicen los seres de los pueblos…

Está cansado el día, digo yo que no soy de ningún lugar, que camino sin rumbos, que desconozco destinos…


Marzo llora escondido, se esconde detrás del descuido del día… Marzo lamenta el final de sus tiempos, anhela la inmortalidad de sus días…

lunes, 19 de marzo de 2012

NI POETA, NI ESCRITOR, NI COMBATIENTE...

No, poeta no, atormentado por los laberintos del tiempo... Azotado por las agonías de los caminos... Cansado de la distancia que me separa del hogar...

No, escritor no… ¡Cobarde! Que intento escapar de mis agonías disfrazándome de mundos, de tramas, de vicios e historias…

Condenado a respirar aire que no me pertenece, a soñar ilusiones que no alcanzo… Condenado a vivir prestado, a caminar pausado… Condenado… A luchar para desconocer lo que conociendo desconozco, a librarme de las libertades que con libertad me esclavizan… No, poeta no, escritor no…

Atormentado, por las muertes que me amenazan, por la vida que se extingue… Por las memorias frágiles… Por no querer ser olvidado… Condenado por tormentos… Atrapado por abismos…

Como peregrino siempre andando, con esa sed que no se sacia sino es con un abrazo en el hogar… Sed que gime con letras, que sangra sobre hojas que voy desechando, como recuerdos que se van disipando…

Extranjero, con espejismos que respiran la fuerza que voy perdiendo… Mi mirada cansada… No se a dónde mirar, no se si quiero mirar… Confuso es el horizonte, tanto que duele, tanto que voy doliendo…

No, combatiente no… Me falta valentía, me faltan fuerzas… Sólo me escondo… Sin refugios, me escondo… Sin fortalezas, me escondo… Mi santuario es un camino que me va alejando de los combates… Mi santuario, ni siquiera es mío… No tengo nada, todo lo suelto, todo me suelta… No, poeta no; no, escritor no… No, combatiente no…

Incompleto, inconcluso… Sin comprender ni comprenderme… Dibujando con letras mis agonías, torpemente, marcado por las dudas… Vencido por el tiempo… Siempre voy perdiendo… Siempre perdido… Cansado y ausente, queriendo encontrarte... Al encontrarte tal vez seguiría cansado y ausente, atormentado, condenado; pero estaría en tus brazos...

EN VALLES DE SOMBRAS...

Demonios me rodean, fantasmas que torturan… Ausencias que se burlan y fracasos que celebran…

Frustraciones gritan con furias y mi coraje deja ver su cobardía…

Días oscuros que regresan, heridas con memorias que no guardan silencio… Abismos despiertan… Lamentos que sonriendo se lamentan…

Intentos sin frutos, consecuencias que aplauden decisiones erradas… Sentencias que rompen las cadenas del olvido…

Temores apagan su sed bebiendo de mi ignorancia…

Distancias bailan con arrogancia, promesas que no cumplí lanzan sus dardos…

El frío de la soledad congela mi sangre… La muerte susurrando sus canciones en mis oídos, echándome en cara sus victorias… La agonía apretándome el cuello…

Los errores llamándome tonto con sus miradas… Y yo con una frase prestada que no termino de pronunciar: “aunque ande en valles de sombras de muertes…”

Y me interrumpe un “por qué me has abandonado…” que salta en mi pecho… Y una esperanza de un Cristo sonriendo, extendiendo su mano…

Pero ellos me dicen que es sólo eso, una tonta esperanza… Y esa tonta esperanza me basta y termino la frase, que ya no es prestada, que ahora es mía: “…no temeré mal alguno…”

domingo, 18 de marzo de 2012

DIME TU NOMBRE.

Borracho estoy, he bebido las letras que escribieron tus manos, esas que como agonía respiran encendiendo la ira de mi paciencia… He esperado paciente encontrar tu nombre, he caminado con miedo sin detenerme… ¿Dónde estás?

El miedo me habla de ti mientras transito, mis miedos te extrañan. Sienten miedo de no encontrarte, porque sólo tú eres refugio… ¿No sientes mis miedos caminar entre tus sueños?

Me atormenta tu ausencia, esa presencia de tu existencia que no se toca.

Cansado estoy, he agotado mis respiros, mis vidas se van rindiendo, como se rinde la noche eterna, eterna y cansada, eterna y dormida; como se rinde el sol a los pies de lo infinito, escondiéndose del horizonte que puede ser observado. Ven y observa como me rindo, que yo te ofrendo ésta mi última vida, ésta mi luz cansada… Que yo te ofrendo mis letras que dicen nada.

Dime tu nombre, eterno silencio… Ven, dale un fin a mis andanzas, mis miedos y yo haremos fiesta si tú dibujas con tus manos tu nombre en mi alma. Ven, bebe de mis letras, danza junto a mis miedos, déjame descansar en ti mientras te toco, y toma mi respiro como tu aliento. Que dentro de ti es mi destino, que con tu alma tengo un romance…

sábado, 17 de marzo de 2012

¡BENDITO CIEGO Y BENDITA MUJER!

¡Benditos los ojos del ciego! La oscuridad que nublaba disipada fue… Bendito ciego, que se atrevió a responder un “qué quieres que te haga” pronunciado por el mismo cielo… ¡Qué suerte la suya! Llamado desgraciado, apartado del redil, obligado a estar lejos… Los prejuicios de los hombres lo arrinconaron, arrojándolo a los brazos del Cristo…

Échame pues, lejos de los rediles; nómbrame desgracia y vergüenza, dispara tus dardos, tonto prejuicio… Que dices estar más cerca del cielo, que dices que mio es el infierno… Ni cielo ni infierno, míos son los caminos que tanto desprecias. ¡Cobarde! Le temes a la verdad, por eso le das la espalda a la agonía de no tenerla, por eso te escondes entre las luces que tú mismo enciendes, para protegerte de las sombras inciertas y de la verdad que a nadie le pertenece…

Bendita la mirada de aquella mujer… Ella que vio la bondad que no administra, que no esclaviza ni condiciona… ¡Mujer bendita fuiste! Que tu vergüenza impuesta, que no era tuya, ridiculizó la arrogancia de aquellos que se impusieron frente a ti… Mujer libre, tu libertad amenazó la esclavitud de los hombres, y ellos con piedras quisieron callarte. Pero el silencio te exaltó, el silencio del Cristo pronunció tu nombre. Adúltera te llamaron ellos, pero él te dijo mujer, mujer sé libre, mujer ve en paz…

Ven frente a mí tonto prejuicio, con tu disfraz de siervo, con tu pretexto de santidad… Ven con todas tus excusas y apunta tus piedras; que uno viene a llamarme libre… Su silencio pulveriza tus piedras que ya no hieren porque me dijo “ve en paz”… Ven pues y alimenta tus fronteras, y llámanos pobres a los que andamos afuera, pobre eres tú y pobre tu dios que depende de ti.

Un ciego y una mujer escucharon su voz para ser libre; y tú, por la misma voz reprendido… Sujeta con fuerzas tus piedras y apunta en mi contra porque te lo diré: yo prefiero ser ciego y adúltero y no encarnarte a ti, tonto prejuicio…

LO DICE MI ALMA.

Dicen que la luna agita al mar porque la extraña… Que desde acá contempla su luz que se cuela desde la misma oscuridad… Dicen que el mar tiene memoria, que recuerda mientras arrulla con sus aguas la danza de la brisa… Y recordando sueña que regresa a aquellos tiempos cuando día y noche fueron uno, cuando luna y mar se abrazaban…

Lo dice mi alma que es mar agitado mientras la noche me invade… Que te extraña, a vos te extraña... Luz de luna que viene a despertar mi furia, y yo rebelde voy desconociendo los días que se arrojan en mi contra en una carrera que es vida, con un afán que me lleva a la muerte… Y vos también oscuridad, mi vida, mi muerte…

Yo quiero ser uno con vos, así como el día y la noche cuando todo fue origen… Y recorrerte mientras perdido voy de tu mano… Y ser nostalgia que acaricia tu alma mientras tu mirada se extiende más allá, hasta alcanzar la nada y confundirlo todo… Yo quiero ser aliento tuyo, y darte de mi vida que siempre fue tuya…

Déjame verte así, sin distancias; ven, agita, destruye que yo me encargo de los sentidos, que tengo caricias que buscan eternidades y pretenden encontrarlas en ti. Ven que mi alma lleva la vida cantando canciones tuyas, lamentos míos que son tuyos…

Dicen que un día el mar con rebeldía romperá las cadenas, y sus aguas rozarán la luna, que ella sonriendo lo abrazará… Lo dice mi alma que sigue soñando con vos…

LEJOS DE MI

Y voy caminando porque para eso vine aquí, para recorrer los mundos buscándote, para desafiar los mares hasta encontrarte… Porque en ti está mi identidad verdadera, y no saber quién soy me arroja a los valles, me quita las vidas. Y yo sin vidas sólo soy un recuerdo que quiere suspirar en tu memoria, y yo sin vidas sólo soy un pensamiento que alguna vez fue eterno y alguna vez seré en ti… Yo fui inmortal mientras estuve en tus labios y hoy moribundo camino…

Tal vez soy el aliento que escapó en tu origen, ahora forastero buscando tus labios; y tu alma el hogar de mi alma, que te pronuncia; tú, sin nombre, tú, silencio… Que sin ti yo no soy... ¿Entiendes que soy una expresión de tu existencia?

Mi pasado tú, que te extiendes, destino de mis miradas, horizonte de mi horizonte… A ti apuntan mis pasos mientras perdido avanzo; extranjero con agonías yo, que sigo perdido, que tiento al olvido. Y voy caducando, una vez más…

¿Cuántas veces he de morir hasta encontrarme en tus brazos?

¿Soy noche eterna expuesta a la luz?

¿Soy un mar entre los mares que se agita cuando se asoma la luna?

Voy caminando, mientras caduco de nuevo, desafiándome, desprendiéndome… Perdido tal vez, lejos de mí, podrás encontrarme…

domingo, 11 de marzo de 2012

HECHOS 8: 26-40, UNA LECTURA LEJOS DEL REDIL...

La primera vez que estudié “Historia Eclesiástica” fue más bien una catedra de adoctrinamiento para mí. La profesora, licenciada en teología y acreditada por la misma institución para la labor pedagógica, partió desde el presupuesto de que la iglesia “primitiva” fue la institución que el Cristo fundó, que su ministerio, su muerte y resurrección apuntó a la institución de la iglesia y a su organización, y que ésta es reconocida en la Escritura como “la esposa del cordero”. Al mismo tiempo yo veía materias como “Epístolas I”, “Escatología”, “Hermenéutica” entre otras. Todo el sistema educativo de la institución subordinada a una enorme organización de escala internacional, estaba destinado a fabricar “creyentes con una fe sólida e inquebrantable”. Así pretendieron que yo aceptara “el modelo primitivo de la iglesia” como uno impuesto por Dios, porque era descrito en las “Sagradas Escrituras”, inspiradas por el mismo Dios. Pero yo tenía un gran problema: desde mis trece años venía anidando amargura en mi corazón en contra de los presupuestos establecidos pues iba descubriendo a través de mis experiencias que ellos mentían.

El concepto de iglesia era condicionado, se reconocía que el creyente era la iglesia del Cristo, pero sino comulga las normas de una congregación local, y no se reúne en las iglesias, así nombradas en rótulos, entonces en nada es iglesia de Cristo. Se enseñaba a los “futuros teólogos” a no cuestionar, pues para aquellos hacer teología es repetir los presupuestos heredados, lo demás es herejía. Y así, mi romance con la teología de aquellos terminó; pasé a ser un “hereje”, un “contrario a la fe”, a veces “ateo”, otras veces “perdido y confundido”, “zarandeado por satanás”, “descarriado”, “indigno”, “débil”, “siervo del anticristo”, “cortado de la congregación”, y en una oportunidad hasta por escrito fui “oveja negra, rebelde y desobediente”.

Hoy estoy lejos del redil, sí, del redil de aquellos. Ellos sostienen que el Cristo es el pastor de ese redil, aunque desde acá los observo desconociendo el amor pastoral del Cristo, yendo en contra del derecho a la diversidad, de la igualdad del prójimo, desconociendo la responsabilidad con el bienestar social y la construcción de mejores escenarios para la sociedad. El asunto es que lejos del redil mi fe no está condicionada, y a pasado a ser como un grano de mostaza, pequeña, débil, dispuesta a la renovación y transformación; tan débil y endeble que con ella no puedo apuñalar al prójimo y condenarlo con pretensión a un lago de fuego o qué se yo; tan débil es mi fe que no puedo asegurar que el Cristo apuntó hacia la construcción de un sistema o institución, tan débil que puedo observar su amor como base para el progreso social, para un mejor porvenir, tan débil que no tengo aliento para contradecir lo que él en actos y palabras demostró.

Pero hoy, lejos del redil quiero leer Hechos 8: 26-40.

¿Lo has leído? Yo lo leí decenas de veces mientras mediante la historia eclesiástica se me vendía la eclesiología como sagrada, mientras se me enseñaba que sin iglesia institucionalizada en el escenario mundial el apocalipsis se hacía más inminente, mientras me decían que no importaban los errores en las estructuras de la iglesia institucionalizada, que no estaba llamado a cuestionarla, pues lo importante era ser parte de ella para “no perder la salvación alcanzada”. La hermenéutica que me enseñaban al mismo tiempo y ritmo que la historia eclesiástica sirve como pilar para las doctrinas que defienden la institución eclesiástica como elemento vital del cristiano. Así que mi lectura de Hechos 8: 26-40 estaba estigmatizada y en cierto grado viciada. Incluso, las palabras del Cristo como “sígueme” eran fórmulas hermenéuticas al servicio de la institución que no debía ser cuestionada y cuyas doctrinas debían ser respetadas porque ellas eran garantías y ayos de la salvación.

Me pregunto hoy, débil de fe y enfermo de dudas, qué era aquel “sígueme” pronunciado por el Cristo. “Sígueme” tal vez era un “huye”, “escapa”, “ven por este camino que es libertad”, “sacúdete las enfermedades del sistema”, “no le temas a las etiquetas”. Cristo se convirtió en la opción no oficial de su época, se convirtió en el camino contrario a las normas y la institución, el Cristo fue el “hereje” (sólo que ese término aun no era empleado), se convirtió en el “pastor de los descarriados”. “Sígueme” fue un desafío, porque así es la libertad, es un constante desafío. Y sé que la hermenéutica ortodoxa abusa del “sígueme” para apuntar hacia el camino a la institucionalidad de la iglesia. ¿Pero entonces cómo explicarían la aparente contradicción entre el “sígueme” y el “ve en paz” pronunciados por el mismo Cristo? En una frase el Cristo parece adherirlos a él y en otra parece arrojarlos en sentido contrario a él. Esta aparente contradicción es una burla a la hermenéutica ortodoxa. (Y a veces me gusta pensar que el Cristo lanzó esas burlas desde su presente hasta nuestro futuro para demoler las pretensiones dogmáticas). Y esta aparente contradicción nos dice que su “sígueme” no era una especie de condición, sino una opción contraria a la oficial, a esa que se sostenía sobre pilares fuertes, tan fuertes que resultaban en opresión al pueblo.

Ir en paz es igual a seguirle, y sólo se puede ir en paz cuando contemplamos su rostro frente a nosotros, rostro que nos habla de bienestar y libertad. ¿Cómo contemplamos el rostro del Cristo? Alguien me dijo en estos días que el Cristo no está en medio nuestro porque no ha salido por CNN, sin embargo, el Cristo está caminando por las calles de la América Latina, está extendiendo su mano a través de individuos que se han arrojado a las calles para construir un mejor porvenir, a través de grupos que no tienen interés en que se les reconozca como “camino oficial” o “interpretación oficial” sino que más bien están interesados en que se conozca el ejemplo del Cristo y sus palabras y actos como una canción para el bienestar.

La historia relatada en el libro de hechos es otra burla a la hermenéutica ortodoxa y su pretensión proselitista. Felipe recibe instrucciones que lo acercan a un etíope, y no a cualquiera, sino a un funcionario de la reina. El etíope iba a Jerusalén a adorar y según el pasaje iba sediento e interesado en comprender las Escrituras. Felipe le explica, responde a sus preguntas, le habla del Cristo y lo bautiza. Pero no tuvo tiempo de señalarle a dónde ir, no pudo apuntarle la dirección de una iglesia, no le habló de la “necesidad de congregarse para su salvación o crecimiento”, al parecer no era prioritario el tema pues mientras pudo haberlo hecho y no lo hizo, y al parecer a quien lo envió a esa misión tampoco le interesó pues antes de que pudiera hablarle al respecto fue arrebatado y el etíope no lo vio más. Y lo último que se dice del etíope es que “siguió su camino con gozo”.

No dejo de pensar desde hace tres días en el etíope, en su camino de búsqueda, tropezando con un Felipe cuya vida no estaba vendida a ningún sistema. Tuvo suerte el etíope, en nuestro tiempo la opción de seguir su camino gozoso habría sido condicionada... Es como el "ve en paz" del Cristo... ¿A dónde apuntaba su "ve en paz"? ¿A dónde señala su "ve"? ¿Y su "sígueme" en congruencia con el "ve", a dónde nos enviaría?

También me dijeron hace días que me seduce la teoría del caos, que promuevo la anarquía. Me han dicho tantas cosas, y no estoy en la obligación ni me preocupa en lo más mínimo excusarme o dar explicaciones a quienes las exigen con arrogancia. Sin embargo, más que el caos y la anarquía me seduce el Cristo y su libertad, me seduce la idea de que congregarse sea mucho más que vendernos a un sistema que pudre el alma humana y origina actitudes inhumanas, actitudes fronterizas, separatistas, dogmáticas, egoístas. Me seduce más la opción de seguir nuestros caminos con gozo, de ir en paz, de seguir a un Cristo que en nada se parece al que me venden muchas instituciones. ¿Me seduce la llamada “iglesia primitiva”? Mucho más que las expresiones actuales de “iglesia”, pero no la veo como un modelo impuesto, sino como una respuesta al contexto, basada en la actuación y las palabras del Cristo. Creo que nuevas respuestas deben surgir, respuestas a nuestra época, al contexto, respuestas a los problemas hoy, respuestas basadas en las palabras y actuación del Cristo.

Pero ¿se puede institucionalizar? Siempre y cuando la institución sea un reflejo del Cristo y no una construcción que opaca el esfuerzo renovador y en beneficio del hombre, que hizo el Cristo, siempre y cuando la institución siga el ejemplo de ser el sentido contrario a la opresión en todas sus expresiones, incluso en su expresión eclesiástica... De cualquier forma es sólo mi opinión, tal vez otros tienen mejores respuestas...

viernes, 25 de marzo de 2011

PENUMBRAS QUE SE EXTIENDEN...

La ciudad despierta intranquila, ruidosa, agitada... La brisa pasea inquieta, buscando refugio, descanso... El sol abre sus ojos con ira, y mirando a su alrededor extraña aquellos días. Y yo, como la ciudad y la brisa, como el sol, esperando el momento de nuestro encuentro…

Y yo te extraño a ti, que no estás aquí y solo me pregunto por qué, aunque sé que no hay respuesta que pueda ahogar la agonía de tu estar ausente, porque estás solo que sin estar, porque estoy solo por estar, para no perderme de la ciudad donde debimos encontrarnos para siempre, para no perder el momento que no debió morir, que debe perdurar, que debe volver para no irse nunca más…

Y tú, ¿acaso no preguntas por mí? ¿No hablan los recuerdos? ¿O no recuerdas que hay recuerdos? ¿O es que has dejado de existir y quedo solo?

No sé qué pensar ya en estos laberintos… Duda e incertidumbres me observan y se sientan a apostar mi suerte, no sé si entregarme al olvido y vivir sin sentido, dejarme llevar por las corrientes y no ser más alguien que busca… No sé, tal vez mi suerte ya no es suerte, y es solo un camino hacia la penumbra de las soledades que sin ser eternas se extienden a través de los tiempos…

miércoles, 23 de marzo de 2011

ELLA, SIEMPRE ELLA...

Ella eclipsó mis noches con alegría, con la luz de su mirada… Yo que anduve errante en laberintos de oscuridades, fueron oscuros mis días, noches con soles que agonizaban entre las densas tienieblas, fue oscura mi alma que se perdía entre las sombras, fueron tormentas los caminos y huracanes las vías por las que pretendía escapar sin saber de qué, sin saber a dónde…

Fui llevado por mis pasos a la profundidad de laberintos que me alejaron de las salidas… Fui un cobarde, escondido entre las tumbas de los recuerdos que emergen a medianoche, siendo mis días noches sin treguas… Fui criatura que olvidó su origen, temblando de frío porque desnudo anduva, observando la luna lejana, espejismo que se desvanecía y yo sin paz…

Sin sueño, no dormía, pero ella interrumpió mis tormentas y a sus pies los vientos recios jugaron y la noche durmió, los laberintos cayeron y uno por uno sus ruinas se disiparon… Vi su luz y ciegos mis ojos no vieron más los fantasmas que ya no reían, sentí la frescura del amanecer y el nuevo día contó sus historias, tuve descanso en su sonrisa y nací de nuevo, mi origen fue ella, siempre ella, y hoy camino con ella…

martes, 22 de marzo de 2011

TU NOMBRE SIGUE SONANDO...

No es mucho lo que ha cambiado, el sol se asoma cada mañana ocupando el mismo espacio y la luna a veces se esconde, la brisa sigue soplando y de vez en cuando la lluvia se asoma por aquì para recordarnos que hasta el cielo llora, de tristeza o alegría. Los mismos rumores se escuchan, que si el fin de los tiempos por los rumores de guerra, que si el juicio final porque la tierra tiembla, ya sabes esa manía de jugar a la esperanza y desesperanza.

Las mismas conversaciones en la vieja esquina, política y religión junto al desayuno… Joel se levanta todas las mañanas para ir al trabajo, y sigue librando sus batallas, gente como él que sigue la lucha social, con esperanza de un mejor porvenir… Argenis intentando darle un giro al presente,incluso luchando contra el mismo, no lo creerías si estuvieras aquí… A veces nos reunimos en la guarida y tu nombre suena, te recordamos sonriendo, a veces llorando… A veces la veo a ella, a tu princesa, algunas noches cenamos juntos y otras sencillamente cenamos por las calles que conquistamos con nuestros pasos y locuras, es inevitable pronunciar tu nombre viejo amigo, y entre nosotros guardamos silencio y hasta esquivamos la mirada, es mucho el dolor desde tu ausencia y muchas las preguntas que aun no queremos pronunciar, es cobardía, ya vez que no es mucho lo que ha cambiado…

Sigo siendo el mismo cobarde que esquiva preguntas, aunque a veces terminan ganando y me ahogan en sed de agonías… Me mantengo ocupado, pero siempre en contacto con los Blancos, ellos me tratan como un hijo y un hermano, tu nombre suena entre aquellas paredes del que fue tu hogar, reìmos a carcajadas mientras ellos recuerdan y me comentan de tu niñez, a veces las lágrimas inundan la sala, y desde allí levanto la mirada y observo las escaleras por las que bajabas, a veces espero que vuelvas a bajar para que caminemos las calles de aquellos barrios, pero camino solo y callado, las manos de los muchachos se extienden para saludarme, los veo sonreir y algunos se me acercan para ver mis ojos disimulando, sigo disimulando mis incertidumbres…

El viejo Albeny sigue en el mismo lugar, luchando contra la muerte para que ésta no llegue antes ni después, contando sus historias, desafiando el abandono, se puede luchar contra el infortunio aun después de los ochenta… Sigo esperando mis ochenta para ver si es real todo lo que vi… Si te hubieras quedado tres meses más habrías visto el final de una de mis búsquedas, pendejo, habrías perdido una apuesta, era ella, la de mirada traviesa y sonrisa linda, aunque la historia se ha complicado, ya vez que no todo ha cambiado… Si estuvieras aquí reiríamos de la ironía, así es la vida, espejismos, y hoy tú sigues siendo fragmentos de la vida, me dicen que volveré a estrechar tu mano, pero yo sigo dudando de tantas cosas, ya vez que no es mucho lo que he cambiado, en el fondo sigo siendo el mismo iluso que niega serlo…

viernes, 11 de marzo de 2011

SOBRE LA ETERNIDAD...

Estaba escribiendo sobre la eternidad mientras conversaba con ella, y la conversación le dio un giro violento a lo que escribía, borré todo lo redactado porque me hizo pensar en la eternidad de una forma más real, palpable, viva… No se necesitan términos como paraísos o infiernos para hablar de eternidad, no se necesita o así lo pensé hablar de alma, o un más allá. Los últimos acontecimientos, dolorosos, lamentables, comentados en los programas de noticias y demás medios informativos han despertado o generado una serie de polémicas y declaraciones que solo atestiguan en contra de la religión y de las actitudes que se cultivan en sus patios, es inhumano, es muestra de la aberración de las actitudes humanas, utilizar desgracias como recursos para ilustrar creencias e intentar convertir a otros e inducirlos a abrazar ciertas creencias… Tal intención enlaza la eternidad a conceptos como juicios, maldición y otros de los que no quiero hablar.

Conversando con ella pensé en la eternidad como vida, alegría, logros… Tal vez el camino a la eternidad es vivir, es luchar por lograr, es intentar, perseguir el logro de nuestros sueños, ser humanos… Tal vez eternidad es no afectar negativamente a nadie, es servir de ayuda, amar, reír, llorar sin miedo, bailar, disfrutar la lluvia, hacer uso del aire para alimentar la vida propia y así tener aliento para despertar cada mañana y caminar, saludar, abrazar… Tal vez la eternidad sea una reunión con los amigos, brindar por el éxito que alguno alcanzó, celebrar las etapas que van caducando y aquellas que se inician… Puede que la eternidad sea apoyar a quien necesita sostenerse para seguir en pie en sus batallas, puede que sea reverenciar la vejez y la sabiduría, vencer los miedos que nos atan a veces y nos impiden asomarnos por las ventanas de oportunidades que se lanzan cobre nosotros…

Es posible que ser eterno sea vivir, cada día, cada segundo, contemplar y memorizar, e invitar a otros a nuestra memoria, extender las manos al cielo y dar gracias sin importar a quién o a dónde… Respetar, sonreír… Ser solidario… Tal vez ser eterno es desconocer la religión como sistema o escenario de limitantes, quizá abandonar el fanatismo, dejar de pretender ser dueños de la verdad, abandonar la pretensión de adueñarse de un cielo o paraíso y administrar la entrada mediante normas…

Quizá sabremos si somos eternos y si nuestros nombres sobrevivirán a la muerte y seguirán danzando entre los vivos cuando cada día miremos atrás sin deseos de volver porque olvidamos vivir… Tal vez sean los fragmentos de nuestras vidas incrustados en la memoria, en los dichos, en las letras y en el sentimiento de otros los que nos mantengan vivos y nos hagan eternos…

jueves, 10 de marzo de 2011

APARENTEMENTE...

Aparentemente todo sigue igual… Las mismas calles, las mismas plazas, los mismos bares…

Gente que sonríe, llenas de éxitos o de esperanzas en el amanecer… Gente que llora, de dolor o alegría… Jóvenes enamorados, caminan como dueños del mundo, como dominando el futuro, bestia indomable, como caminamos una vez…

El mismo cielo, vacío infinito, espejo del alma, que porta la luz del día y la oscuridad de la noche… Como mi alma, que ya confunde la luz con sombras y la oscuridad con tinieblas… Pero nadie lo ve, a veces sonrío, así parece, otras veces lloro y nadie sabe el color de las lágrimas, puedo decir que son lluvias que caen del alma, así como el cielo llora y nadie sabe si es dolor o alegría… Yo solo contemplo la lluvia caer y no pregunto, no quiero saber…

Aparentemente todo igual… Gente viene y va y yo uno más de ellos o quizá ellos otros más entre mis pasos, nadie sabe si éxito o esperanza… Atesoro tus palabras, promesas que no se cumplieron, suspendidas en ningún lugar, quizá solo marcas de recuerdos, yo me escondo entre las sombras de los recuerdos que pronuncian tu nombre… Palabras que respiran mi aliento, mi aliento que ofrendo para seguir con vida, hay un pacto entre ellas y yo y así sigo con vida transitando las calles que nos vieron reír…

Me siento en las plazas que me vieron llorar mientras te alejabas oscureciéndose el cielo y también mi alma… Y aquí aun es de noche… Sonrío a veces sin esperanzas y sin verdadera alegría, aunque se vea el éxito brillar en mis ojos… Me escondo en los bares, algunas veces del cielo oscuro, otras veces de la oscuridad en mí, soy sombra sin ti, pero nadie lo nota…

Aparentemente nada ha cambiado, solo yo que voy solitario y en silencio, sin saber a dónde, sin querer saber, pero de vez en cuando ni yo lo noto…

miércoles, 9 de marzo de 2011

EN ESTA CIUDAD...

Los rincones de esta ciudad recorrí, para encontrarte… Por sus veredas anduve, estrechas veredas, queriendo tropezar contigo para ofrendarte mis besos… Llevando en mis manos el retrato de un pasado que sobrevivió a los siglos para llegar a ti y frente al él pudieras despertar y reconocer nuestra historia…

En sus plazas me senté, a observar las calles, a esperar tu llegada, y con atención te soñé, vi tu mirada en los crepúsculos, cuando la tarde rendida dejaba su destino a la oscuridad; vi tu sonrisa en los amaneceres, cuando la noche cansada se entregaba en los brazos de la claridad… Soñé tus abrazos, sentado en las plazas, tal vez me viste alguna vez, quizá sin reconocerme…

Caminé por las calles de esta ciudad, por todas sus calles, con tu silueta en mi alma, y corrí por sus parques, como si en ellos danzaran tus caderas y me invitaran a tomar tus bondades… Fui niño en esta ciudad, una vez más, queriéndome engañar, fue mi sed de encontrarte, cerré mis ojos y me perdí entre sus bosques, y el cielo señaló mil caminos, recorrí cada rincón y me sumergí en sus laberintos… Aquí, envejecí sediento, ansioso, iluso… Y mis manos lanzaron señales, y mis letras invocaron al viento, reuní todas las palabras que conocí y con ellas seguí caminando, obstinados mis pies, cansados mis ojos…

Llegué al final, una y otra vez, comencé una y otra vez… Respiré del aroma de las memorias que despiertan mientras duermes y al despertar seguí el rastro de tus olores, y con asombro di la bienvenida al alba, una y otra vez, y despedí a la noche jurando encontrarte para prestarle de tu luz y darle vida a sus danzas… Yo estuve aquí tantas veces que hoy sonrió aun cuando lloro, yo partí tantas veces que en cada regreso reconocí sus cambios… Tal vez este sea el día, y quizá este día duré mil noches, quizá al despertar contaré nuestro encuentro y tú sonriendo quizá me escucharás…

martes, 8 de marzo de 2011

LOCURA...

Y yo voy preparándome para el encuentro, sí, lo sé, lo he dicho antes, antes ya estuve preparado y sigo aquí esperando que llegues o esperando llegar… Que estoy cansado, que con entusiasmo avanzo, que creo encontrarte y ya no estás, que creo llegar y aun hay caminos, que te sueño y despierto, que despierto te veo y pronto duermo… Que soy obstinado y aun pretendo encontrarte, y aquí voy preparándome de nuevo…

Iluso, lo sé, iluso y lo niego, cobarde tal vez al no aceptar que no volverás, tal vez porque sí volverás, tal vez porque sé que volverás… Es que la vida sin ti aquí no es vida aunque la llamen así, no importa su nombre, importa que sin ti se derrumbe… Demente quizá por intentar sobre ruinas construir nuestro mundo, quizá por creer que lo habitarás, demente tal vez, pero es que yo sé que estarás aquí y cada rincón de este mundo, que hoy construyo por ti, sentirá tus pasos y escuchará tu risa…

Y mis ojos ensayan el encuentro, a veces te veo y sonrío, aunque presiento que te desvanecerás, pero sé que un día mi sonrisa será para siempre, claridad de luna, vestigios de luz, colores justo antes del anochecer, tú que suspiras y me dejas verte, yo que suspiro y te veo ausente, pero te veo, desquiciado tal vez por pensar que cada vacio es muestra de tu regreso, es señal de nuestro futuro, es prueba de un pasado compartido que no existe en la memoria pero que destella en los sueños nocturnos…

Voy preparándome, olvidando lo que creía cierto, construyendo mis propias leyes, derribando los argumentos que se apoyan en siglos, inventándome dos siglos de constante búsquedas, de repentinos encuentros que aunque hoy no yacen hablan de ti; creyendo en tu mirada que hoy no me mira, contemplando tu sonrisa que hoy no veo… Voy preparándome aunque lo llamen locura…

NO ES COMO ANTES...

No es como antes, han pasado los días, mis manos cansadas reflexionan tranquilas y disfrutan la quietud cuando la tienen, y recuerdan la tranquilidad en los días turbios… No sostienen la violencia de aquellos días, cansadas se han librado de las cadenas del coraje y la osadía, ahora solo esperan el momento, estudian la ocasión, aprovechan los vacios y arrebatan con calma…

No es como antes, mis pies ya no tienen el mismo ritmo, y aseguran bien las pisadas antes de darle rienda suelta a los pasos, construyen andares con temores, y marcan sus huellas al andar para poder regresar si algo sale mal… Contemplan posibilidades y se arman de valor para enfrentar el fracaso…

Mi alegría celebra en silencio, y el silencio ahora es mi hogar… Mis ojos se levantan temprano y lo observan todo, contemplan con emoción y van atrapando imágenes en la memoria… Voy viviendo por cada segundo, no es como antes, ahora sé que el tiempo es eterno pero la vida tiene sus límites dentro del tiempo, y mil expresiones dentro del tiempo… Sé que no es corta, y mis emociones ahora piensan mejor…

Mi tristeza tiene voz propia, y se expresa con parte de mi alma en la suya, ahora se sienta a mi lado y me acompaña, es voz de mi soledad…

Voy despacio, y robo el saber de cada momento, respiro consciente, saludo las noches cuando llegan y doy la bienvenida a los amaneceres… No menosprecio mis debilidades, aprecio el valor de mis confusiones… No es como antes, ahora no presumo de mis respuestas, y no le temo a mis preguntas…

Sé qué me espera al final del camino, no tengo ya el valor de ignorar la muerte, sé que la luz se extingue, que los caminos se desvanecen, que aun la memoria va perdiendo el sentido y los colores declinan con el pasar del tiempo, y sé que el tiempo puede ser bondadoso y otras veces siniestro… Tiemblo de miedo y no lo niego, ya no es como antes que ocultar mis miedos era un pasatiempo, no puedo perder el tiempo en tonterías…

No es como antes, ahora te busco con más pasión, tal vez la lejanía al comienzo… Ahora no solo quiero encontrarte, sino que a veces pienso que podría despertar de nuevo y tenerte a mi lado desde el comienzo…

MI MILAGRO...

No necesito un cielo o una eternidad, si estás a mi lado tengo toda la verdad; no me seducen los misterios o el tiempo, me seducen tus labios cuando confiesas lo que sientes… Si tu eres mi cielo y mi redención tu cintura, me redimo al abrazarte, cada amanecer a tu lado es nacer de nuevo… Si tú eres mi eternidad, mi nombre en tus labios me hace eterno…

Junto a ti construyo el pasado que quiero recordar mañana, y mañana es un presente anunciado de días buenos cuando prometes estar siempre a mi lado. No le temo al infierno, la luz de tu mirada extingue su existencia…

No necesito caminos, no hay senderos atractivos lejos de ti, tu cuerpo es el camino que quiero recorrer y mis besos los pasos que nacieron para transitarte… No necesito rituales para encontrar mi paz, mi paz es tu presencia abrazando mi cansancio en las noches, y mi ritual son las caricias que te ofrezco justo antes del amanecer…

No necesito milagros, porque te tengo a ti, mi milagro es haberte encontrado…

PREGUNTAN POR TI ( A MI AMIGO FRANCISCO BLANCO C ARDOZO)

Veredas y calles preguntan por ti, buen amigo. Confundidas te buscan, queriendo sentir tus pasos, deseando escuchar tu voz…

Me ven solitario los barrios, una vez más; me ven silencioso los intentos… Preguntan por ti las dudas y el coraje que desafía todo lo que algunos dan por cierto…. Y yo me siento con los recuerdos a discutir, intentando encontrar respuestas, dejando escapar mis dudas…

Pregunta por ti la sangre que hierve de ira, las respuestas tontas, las sombras siniestras…

Veredas y calles extrañan tus pasos y mis recorridos levantan la mirada para encontrarte. Voces dicen que te has ido, amigo mío, voces reclaman tu presencia… Y a las voces se unen las almas, y a las almas nosotros que aun te extrañamos como si fuera ayer que tu buen humor nos alcanzó y tus pasos nos dieron lecciones de vida…

Recuerdos sienten vacíos y confundidos extienden sus manos para saludarte mientras te disipas entre la nada.

Los bancos de estas plazas aun guardan lugar para ti, la brisa de la mañana guarda el eco de tus palabras… Hay escenarios que esconden huellas tuyas y a veces me siento a observarlas y sonrío, es que tenías razón amigo, podemos ser eternos, pero no me culpes si a veces lloro tu eternidad. Es la costumbre, ya lo sabías, vicios de la vida, es que a veces no sabemos, no queremos saber qué es la vida.

Yo de pendejo de vez en cuando me pierdo, a veces olvido, a veces lloro, tú de pendejo siempre ganando, llegando primero.

Veredas y calles aun escuchan tu nombre… Yo les digo que aun estás aquí, cuando el sol se oculta entre las nubes y aun es de día, cuando las nubes se oscurecen y no es de noche, sigue tu asombro vivo entre nosotros cuando la lluvia cae y te recordamos, sonriendo, bailando bajo la lluvia, desafiando la vida, dándole vida a las calles…

jueves, 18 de marzo de 2010

CUENTO DE OTROS TIEMPOS...

Bajo la luz del sol que madruga, escondido entre los árboles ancianos, frente a un río calmado y mirando la luna que no quiere desprenderse del cielo lanzó su ruego, confiado en el tiempo que no espera y tampoco se afana, lo sabe, el tiempo no se apresura pues todo lo ha visto, conoce el origen y el final de lo que ya alguna vez estuvo escrito… Bajo la luz del sol, luz opaca por la magia de la luna, ha aprendido a confiar en el tiempo con una confianza que rendida se encadena a una esperanza que perdió de vista y que ya no siente… Y descansa en la brisa que pasea por los caminos que nadie ve susurrando los lamentos que va recogiendo en sus andares…

Lanzó su ruego sin fe, no es criatura de fe, no podría serlo y tampoco lo desea… Es mucho el cansancio que se dobla sobre sus días y antes danzó con la esperanza que muy alegre se burlaba mientras se alejaba sin decir adiós…

Allí los siglos lo han visto, escondido, y han comentado entre ellos los por qué que él, solitario y silencioso, deja escapar mientras la luna le duele… La luna, el alma de él, alma suya donde se cuelgan los deseos que no se someten a la ira… Y ella resplandece para mostrarle a él el brillo que una vez fue suyo, brillo que aun aguarda sin esperar los días que fueron de otros tiempos y que otra vez en algún momento serán de nuevo… Y él lo sabe, volverán a ser, existirán de nuevo en su existencia, no serán más ajenos, vendrán y dolerán como la luna duele, dolerán porque ya los vio perdidos… Y el dolor irá dudando, dudará con fuerzas, hasta morir, hasta morir hasta la última de las muertes… Y del dolor nacerán los días que aun no conoce, esos que vienen más allá de los días buenos…

Escondido, silente, solitario, herido por la ira, odiado por el odio, lanza su ruego, porque no conoce que hay más allá del tiempo… Porque no es criatura de fe… Porque en la luna, su alma, se refleja la mirada de ella que viene amenazando todo cuanto conoce…