RELATO DE NOVIEMBRE...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On miércoles 11 de noviembre de 2009

En noviembre suelo caminar más de lo común. Despierto temprano y temprano estoy sobre las calles que parecen más largas y sin final en este mes. No lo hago por mi salud, aunque deberá; lo hago por mis manos que, aunque cansadas por las letras nocturnas, despiertan con sed de uvas historias; lo hago por mis ojos que, aunque trasnochados por el sueño corto, despiertan queriendo observar.

La primera mañana de este noviembre, después de tanto caminar, llegué a una plaza y decidí sentarme en uno de sus bancos. Ella daba vueltas alrededor de la plaza con un ritmo de diosa de otros tiempos. Sin poder evitarlo la observé en su recorrido, preguntándome cómo pudo aprender tan sublime andar, queriendo descubrir todo lo que escondía su ritmo. Sus ojos eran del color del mismo cielo, despejado, suave, azul. Su cuerpo hablaba de belleza, de esa que es espontánea, natural, belleza que no puede imitar el esfuerzo. Su piel me hizo recordar la niebla que cubre los cerros del centro de este occidente perdido y arrinconado. La perdí de vista mientras me sumergía entre los recuerdos de aquellos días alegres los pies del abuelo que una vez sembró en mí historias que siempre cuento.

Ella me asaltó con un ataque no esperado por mi derecha y la descubrí sentada a mi lado, respirando lento. Con su toalla acariciaba su rostro de diosa y su voz le dio un matiz diferente a la mañana.

-¿Cuál es tu signo?

Preguntó, sin aviso y sin mirarme, ocupada en las trenzas de sus tenis, con una seguridad en sí misma que se reflejaba en su voz y en sus movimientos agraciados.

Y yo que nunca le h entregado mi suerte a los astros ni a nada que no pueda entender m quedé por un segundo sin respuesta.

-¿Mi signo? El de interrogación.

“¡qué tonto soy!”, pensé al escucharme responder.

-Interesante.

Dijo ella, esta vez mirándome con el cielo de sus ojos.

-Atormentador.

Respondí yo, de nuevo sin pensar antes de hacerlo. (¿Por qué no puedo usar mejores palabras frente a una chica de ritmo de diosa de otros tiempos?).

-Lo sé, es una tormenta que no se puede esquivar.

Quedé sorprendido al escucharla. M enamoré de su “lo sé”, me enamoré como un niño se enamora y sale todas las mañanas a observar a la niña que ama mientras ella pasea en su bici alrededor de la plaza disimulando no verlo. Sentí que realmente ella sabía de lo que hablaba, hasta pensé aquella mañana que yo sería l tema de una historia escrita por ella. Vi en ella esa misma sed que me llevó a caminar. Tuve cuidado de no tener cuidado en mis próximas palabras y me entregué, tal vez por primera vez en muchos años, a la suerte de lo desconocido. Sentí alivio mientras me expresaba sin miedo a no ser entendido. Me vaciaba de las palabras no exactas, algunas tan tontas como “libertad”, “verdad”, “cansancio”. Olvidé por qué me senté en ese lugar, olvidé preguntarle su nombre y si volvería allí al amanecer. Ella parecía tan distraída como yo; mientras conversábamos sentía que escribíamos sobre un mismo papel y con la misma tinta y prisa de quien no se permite olvidar una palabra y no quiere dejar escapar una sola idea, al mismo tiempo parecíamos compartir la lectura de un libro sagrado, de esos que o puedes dejar de leer, de los que si nunca lees no habrías vivido.

La vi marcharse, ella sonreía como quien se sabe observado y lo ha deseado.

Su andar, lo supe, su andar de diosa es de quien ha comprendido que la libertad es un camino y la verdad es libertad.

OTRA REFLEXIÓN DE UN DOMINGO EN MI HOGAR...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On martes 10 de noviembre de 2009

Intento volver a los poemas, pero será la “maldición de noviembre” que no me permite distraerme de estos asuntos.

Constantemente recibo y escucho comentarios de personas que parecen no interpretarme bien, me perciben defensor de algo inexistente, y en sus comentarios, incluso interpretaciones de mí, parten de estructuras tan inexistentes como lo es aquello de lo que me perciben defensor. No pertenezco a ningún grupo, y no podría, al igual que muchos (sí, sé que son muchos) no encajo dentro de algún sistema, y no deseo hacerlo.

No tengo palabras constantes, no puedo adherirme a una forma o estilo de léxico, no confío en palabras establecidas porque detrás de cada palabra hay una estructura que debe ser analizada y por lo general miente en relación a la palabra que lo define, o tal vez miente la palabra en relación a aquello que es definido. Vivo en un laberinto de palabras, eso sí, moviéndome entre estructuras, huyendo tal vez constantemente al mismo ritmo que me voy descubriendo. Le temo al dogmatismo, al que se impone y al que soy tentado imponer. Creo en una libertad aun no encontrada, que me obliga a redefinirla, que me niega su figura como lugar y me habla de caminos que no se cansan; creo en una verdad que no defino, que me obliga a pensar que la verdad es indefinible, que no se puede nombrar, que una vez que se encuentra en una aparente totalidad deja de ser verdad para convertirse en pequeñas mentiras sin un valor real. Creo en la escasez de las palabras, y en ocasiones, en lo innecesario de ellas, en la ineficacia de ellas. No entiendo las formulas porque se contradicen, porque se aplican a contextos permanentes para ser útiles, contextos que no existen pues tiempo y espacio no se detienen y considero que eso merece atención.

Creo en el lenguaje y la comunicación como vehículos que conducen más no como instrumentos de opresión, como medio de imposición. Amo el arte, no el propio pues carezco de habilidades, pero amo y creo en el arte, en el que nace de la interpretación de la belleza, en el que surge espontáneamente y con el único propósito de ser lenguaje y comunicar, de brindar belleza. No creo en el arte que pretende ser instrumento de sistemas, ya su origen miente, no es arte, es banalidad, esclavitud en sí que pretende esclavizar. Yo amo el arte espontaneo, verdadero, puro, infinito en todo lo que ofrece, así como es la verdad que no sé describir. Creo que un artista no se nombra a sí mismo e intenta apartarse de su creación al momento de crear, que llega a despreciarse en cierta medida frente a su obra y ese desprecio de “sí” frente “a” genera amor “hacia”.

Creo en la sed, en la sed desnuda, en la sed natural. Esa que te mueve, que busca, que es como tiempo y espacio, que te distrae de pretender tanto, que te cuida de pretender poco, que no te conforma a nada. Creo en las interrogantes, pienso que se generan a sí mismas cuando uno se niega a sí mismo, creo que las interrogantes trazan un camino que no se sospecha y que no se deben asesinar con presupuestos, que las interrogantes son útiles contra toda herencia, que permiten hacer “camino al andar”, creo en esas interrogantes que asaltan, que atracan en la tranquilidad y causan erupción de la existencia, en esas que surgen sin vicios. Odio los vicios, tanto que en oportunidades he llegado a odiarme a mí mismo, odio los vicios que tienen su origen en la ambición, los que tienen su cuna en las comodidades.

Respeto la historia, la que no se somete sino que se refleja a sí misma, acepto que sea frágil y modificable, pero confío en su poder de sacudirse de toda interpretación y del mismo caos que le genera la retórica. Aprecio la retórica como arte. La exposición de argumentos me aburre, pero intento prestar atención. Me decepcionan, me cansan más allá del mismo cansancio, los argumentos no propios, sin orígenes, sin el aval de la experiencia, sin la disciplina de la búsqueda verdadera, sin el toque suave del arte puro. Admiro la existencia y lo que ella proclama. Admiro los objetos y de dónde provienen y a dónde conducen.

Entiendo que como yo muchos perciben, muchos aman, muchos odian. Comprendo que podemos encontrarnos en el punto de algunas creencias, pero definitivamente no me uniría a nadie como defensor de lo que percibo, de lo que amo y de lo que odio, porque entonces podría pasar que deje de prestarle atención al tiempo y espacio…

REFLEXIÓN DE UN DOMINGO EN MI HOGAR...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On lunes 9 de noviembre de 2009

No soy liberal ni liberador. No pretendo influir en el despertar de nadie, o sumar a su estado dormido. Entiendo que muchos al leerme o escucharme juzguen mi acción como un intento de “convertir a otros”. No es mi intención.

Solo puede ser libre quien desee serlo, se desea ser libre cuando se entiende la opresión de la que no solo se es esclavo, sino muchas veces libertado, digamos, atado libremente. Existe una esclavitud que regocija, una que se fundamenta en una serie de conceptos y ficciones que visten de conocimiento la ignorancia y altera la capacidad que tiene el ser de percibir sus ataduras. Ayuda mucho a esta esclavitud la compañía, yugos grupales, cadenas corporales. Cuando el ser, estando oprimido, atado (dormido), se siente en compañía, habiéndose modificado los conceptos que estructuran la libertad, surgen sentimientos que silencian la sed por verdadera libertad, convirtiéndose la compañía en un consuelo que refuerza la conformidad a la opresión.

Yo comparto sin pretensión de darme a entender, sino de ser entendido, de ser entendido por quien no necesita entender, por quien no necesita leerme, así lo que comparto, escrito o pronunciado, pueda traducirse en un encuentro. Ya no quiero cargar sobre mis hombres con el peso del despertar de nadie (hubo un tiempo en el que si quise llevarlo, peso que es producto de la ortodoxia que heredé de la derecha, y que al salir de la derecha, siendo de izquierda, queriendo ser librador, llevé también, con otros nombres quizá. Hoy no encajo ni en una derecha ni en una izquierda y no pretendo hacerlo, como tampoco pretendo seguir llevando el peso de “liberar” ni con ese ni con ningún otro nombre).

No es “algo lindo” que alguien despierte a causa de lo escrito por uno o hablado por uno, es más bien lamentable que el ser humano siga cultivando dependencia en cualquiera de sus expresiones, dependencia que esclaviza, que se traduce en comodidad y pereza.

¿Qué pasa cuando alguien cree despertar a causa de uno? Sencillo, su intento de mantenerse despierto seguirá dependiendo de uno, antes de saberlo renunciará a la habilidad natural que tiene el ser de generar su propia libertad. Al mismo tiempo se atraviesa por el riesgo de sucumbir ante la tentación de crear un imperio propio, un sistema, de ser esclavizador con el método de vender libertades a precio de fortunas.

Hoy, en este trayecto, creo más en lo encuentros, aclaro que “creo” no es que tengo fe en ellos como método, sino que al momento de compartir por medio de las palabras escritas o de las palabras pronunciadas lo hago para tropezar con gente despierta, que sepa ya de lo que hablo, o sino lo sabe, que esté en la búsqueda constante de lo que yo digo buscar, y que su busca no se adhiera en ninguna manera a la dependencia. Mi pretensión no es una utopía, por medio de los senderos de las palabras escritas y habladas he tropezado con personas que buscan, otras han tropezado conmigo. De allí surge una amistad, sin ser la amistad una dependencia, pues la amistad verdadera no buscar servirse, no es el objetivo de una amistad. Cuando sucede, cuando dentro de la amistad uno parece servirse del otro, el servicio es accidental, no buscado ni generado. No hay yugos en la amistad. Yo creo en la amistad pretendida por quien despierta, así creo en el encuentro entre unos con otros, por medio de los senderos que uno se hace para buscar, creo que es más productivo que el sometimiento constante o cualquier otro grado de dependencia. Yo creo que quien al leerme o escucharme piensa que empieza a entender algo es porque ya lo había entendido antes de tropezar conmigo, así que si en verdad ha sucedido así su búsqueda seguirá continua e independiente.
Querer liberar, pienso, es ya una actitud ortodoxa. Así los llamados de izquierdas los interpreto como otra manifestación de la ortodoxia, de hecho la izquierda dentro de un sistema defiende el mismo sistema, reformando, rediseñando los conceptos y estructuras a favor del grupo que intenta imponerse sobre el grupo que ha estado impuesto sobre ellos. Los conservadores también pretenden liberar en su empeño de “atraer”, “convertir” encerrar a otros en sus círculos. ¿Qué ofrecen liberales y ortodoxos? Con otros conceptos pretenden lo mismo, tienen el mismo propósito, ofrecen el mismo sistema. Entre derecha e izquierda, liberales y ortodoxos, dentro del cristianismo, no hay una verdadera ruptura, ambas desean constantemente imponerse como sistemas, trazarse como esquemas, generar dependencia.

La dependencia es el alimento de todo sistema, se nutre de la dependencia, cuando un liberal u ortodoxo predica libertad ridiculizando la dependencia a un sistema de creencias establecido, lo hace para causar la necesidad de independencia hacia ese sistema de creencia y atrayendo al individuo hacia la dependencia del sistema de creencia propia. Es irónico que la ortodoxia se crea a sí misma como sistema real basándose en una serie de ficciones, así crea un “sistema mundano” como enemigo contra quien luchar y a su vez de quien alimentarse, luego, se desprende de la ortodoxia un grupo llamado liberal que ha aprendido las “mañas” de la ortodoxia y que al parecer no tiene interés de “cambiar sus actitudes” y se declara a sí mismo amigo del “sistema mundano” y libertador del mismo a través de sus “ideologías” apunta contra la ortodoxia como enemigo contra el cual luchar y a su vez de quien alimentarse, pero tanto uno como el otro son parte del mismo sistema, así que ofrecen la misma opción: la opción de hacer sentir el regocijo de la esclavitud.

Creo que despertar equivale a no generar dependencia, creo que las criticas de uno que ha despertado deben estar libres de la pretensión de venderse a sí mismo como opción, como libertador.

¿QUÉ HACES JESÚS? ¿POR QUÉ TANTA DISCRECIÓN?

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On sábado 7 de noviembre de 2009

Leo y leo los registros históricos a manera de testimoniales llamados tradicionalmente “evangelios” y encuentro una obsesión no muy normal en el Jesús de los “evangelistas”, una “aparente” obsesión con la discreción, con no llamar la atención.


Partiré de la concepción de Juan, “el evangelista”, el “testigo”, “el historiador”. En su registro interpreta su percepción del Jesús como un verbo, parte de un lenguaje, de una forma de expresión. Vislumbra, y lo deja notar, una manifestación en él (en el Jesús que percibe) de alguien externo a él. Esta manifestación a sido llamada “su divinidad”. El Jesús de los evangelistas estaba consciente de su posición, cualquiera que fuera. Su obsesión parece estar ligada con su posición, con la forma como quiere darse a entender o hacerse percibir, es un interés extremo, necesario, a favor de un propósito. Su obsesión parece marcar una línea que delimita su “obra”, su “propósito”, separándolos (“obra” y “propósito”) de su “persona”, “existencia”, “paso por la historia”, su “vida mortal” dirían algunos en el intento de mantener intocable e incuestionable la credibilidad en su “100% hombre, 100% Dios”. Mediante esta obsesión el Jesús percibido y aparentemente dibujado en los “evangelios” se permite mostrarse como una palabra del lenguaje de otro, como una figura en la forma de expresión de otro, cuidándose de centrar la atención sobre sí mismo.


Entendemos que su viaje, el trayecto que recorre, lo lleva directo a la cruz, y hacia allí, parece, quieren guiarnos los “evangelistas”, recordemos que ellos escriben la historia luego de observarla, su registros no son diarios, no es el resultado de sus apuntes diarios durante la convivencia del Jesús percibido, por lo tanto podemos presumir que escribieron luego de asimilar de alguna forma todo lo vivido y observado, después de crearse un propósito y pretender sus registros como una herramienta útil a su propósito. Dejan notar a través de sus “intervenciones” en los registros (esos pasajes en los que, como narradores, dejan ver sus opiniones con respecto a lo que se va narrando) que quieren guiar hacia la cruz. En ese viaje, ese trayecto del Jesús percibido por ellos, se deja ver que la discreción del Jesús se relacionaba con la cruz también, cuidaba la cruz, como si esta cruz fuera una palabra más del lenguaje al que pertenece, de la expresión de la cual él (Jesús) forma parte. En ocasiones declaró ser “uno con el Padre”, no “ser el padre”, lo que parece ser un intento por darse a entender manteniendo la “tal vez ridícula obsesión”. Sus declaraciones con respecto a su posición y relación con el “padre” no me parecen congruentes con las doctrinas de trinidades (si, “doctrinas de trinidades”, en plural), no me parece que expresa: “hay un “dios” “padre” y yo soy un “dios” “hijo” y eso no es todo, prepárense, viene un “dios” “espíritu”.


¿Cómo quiso darse a entender Jesús, según lo que se percibe de la percepción de los evangelistas plasmada en sus registros? Si la interpretación de Juan es correcta la respuesta es precisamente su interpretación: quiso darse a entender, quiso ser conocido, según su “obra” y “propósito”, como parte del lenguaje del “Padre” (Lo que quiso decir, o a qué se refería con “Padre” no es asunto aquí y ahora). Por eso podría decirse que en sus declaraciones plantea una “unidad” a él, unidad en intención, en “obra y propósito” y ambas “obra y propósito” vendrían a ser caracteres de esa palabra que vino a ser él, como parte del lenguaje de otro. En este orden diríamos que la cruz, hacia donde parecen guiarnos los evangelistas, es un carácter también de esa palabra. La cruz hablaría de amor, al igual que todos los caracteres manifestados en el Jesús y por el Jesús de los evangelistas, de amor mucho más que de “cielo” y “salvación”. Veo entonces que seguir al Jesús interpretado por Juan, al dibujado por los evangelistas, es mucho más que intentar imitarle, y mucho más que “sacar lo mejor de él (cielo y salvación, redención ¿?), es más bien intentar entenderlo como palabra, por lo tanto intentar entender el lenguaje al que él, como palabra, pertenece. Su “vida mortal”, “histórica”, su “paso por la tierra”, su “existencia”, viene a ser, según lo planteado, un carácter de él como palabra. Él (el Jesús percibido) es verbo, mucho más que “el poder” de “dios” que “mueve”, más que “el poder” de “dios” que “sana”, etc. Como verbo es dibujado, sencillamente, (lo sencillo viene aquí a ser sublime) como una expresión de otro.


Hay quienes se enredan con los títulos de ese Jesús. “Hijo de Dios” entre otros títulos, viene a ser una expresión que nace, en quienes así lo nombraron, que se origina por la forma como le percibieron, estos títulos no describen su posición, no son un “inferior a” o un “igual a”. Notemos la forma como Pedro le percibe, mientras que los otros dicen que el Jesús percibido por Pedro es un profeta o maestro o cualquier otra cosa, Pedro responde con un “eres el hijo del dios viviente”, y Jesús lo alaba. ¿Por qué? Tal parece que la razón es porque Pedro no recurre a datos y tradiciones para responder, porque su respuesta no está viciada por el sistema que hasta ahora reclamaba suya la “interpretación” de la “escritura”. Pedro responde “desde adentro”, Pedro expresa su percepción no “atada a nada”, no “libertada a nada”. Es un “Hay algo aquí adentro, yo siento, creo, percibo que estas íntimamente ligado al “Padre”, al “viviente”, que eres lo que para un padre es un hijo”. Según la interpretación de Juan, del Jesús percibido, según el sentido que los llamados evangelios parecen tener en relación a la cruz y a todos los actos del Jesús, según la misma obsesión del Jesús, lo importante no es si su nombre es Jesús o Francisco, si es maestro o profeta, su nombre dejaría de ser, otros llevarían su nombre también, su profesión dejaría de ser. Pero los caracteres que conformaban la palabra que vino a ser, debían ser recordados, para así entender el lenguaje del cual él vino a formar parte, el lenguaje de otro. Así él es vestido de “evangelio”, no la “cruz”, no sus “enseñanzas”, no sus “milagros”, que fueron solo caracteres, como ya he dicho, de él.


El Jesús se cuidó como palabra, la pregunta es por qué, ¿a todas estas, su obsesión obedecía a qué propósito exactamente?


Yo sugiero, entre otras cosas, tomando en cuenta el contexto en el que esta pregunta me ha asaltado, que se cuidó de ser un “dios”, de ser “objeto de idolatría”, de desviar la atención hacia “su vida mortal”, hacia su “paso por la historia”, hacia “su nombre”, hacia “los títulos que nacían por la interpretación de la percepción de cada quien”. De echar a perder la “obra” y “propósito” como “palabra” de un lenguaje por medio del cual “otro” intenta expresarse. En este contexto la obsesión del Jesús ha sido burlada por los sistemas que irónicamente abrazan al Jesús de los evangelistas como bandera o fundador.


Mi objetivo no es “convertir a alguien a mis planteamientos”, solo abro el dialogo, y muestro mi apreciación, de la que declaro no es un pilar inconmovible de mis “creencias”. Es solo una apreciación mientras camino por estas veredas en busca de lo que aun no sé nombrar. Y esta dinámica de búsqueda me permite desechar, afianzar, escribir, borrar, sin sentirme amenazado. Por esta razón te invito a comentar con libertad en relación a lo expuesto.

NOTICIA DE NOVIEMBRE...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , | Posted On viernes 6 de noviembre de 2009

Hago una pausa para compartir con Uds., amigos que me leen, una noticia que solo pudo ser en noviembre… Mi novela Rubia ha clasificado como una de las cinco finalistas dentro del concurso “Premio Grupo Nelson de Ficción 2009”. Con humildad les regalo dos párrafos de mi pequeña, y luego el link que los llevará a la pagina donde se publicaron estos resultados.

“No importa el mundo fuera de ella y el suyo se ha detenido, el futuro tiembla y se inclina junto al presente, el pasado reina y se burla; el espacio es un vacío reducido a la medida de los interrogantes, donde no caben sueños y deseos, donde muere la sonrisa y brota el dolor. En ella, el sol es odio inclemente que empaña el alma con su calor y el valle, es su corazón que llora la ausencia de la brisa”. (Pág. 6, Parte Primera).

“Sentada frente al río, Rubia escucha el agua cantar entre las rocas y disfruta de la brisa que recorre el valle. Cristal está a su lado, jugando con la tierra. Se siente tranquila, por primera vez en su vida. Tiene paz, y la saborea contenta. Este lugar, al que casi le tenía miedo, se ha convertido en uno de sus rincones favoritos, y le gusta pasar algunas tardes con su hija, para que lo conozca, y siempre tenga un buen recuerdo de él”. (Pág. 138, Prefacio).

Debo y quiero, siento y necesito expresar mi agradecimiento a Febe Mendoza, quien me acompañó durante el viaje y con paciencia se dedicó a la tarea de corregir continuamente el manuscrito, ella estuvo en la sala de parto. A mis amigos blogueros que tuvieron entre sus manos el manuscrito en sus distintas versiones hasta llegar a ser lo que hoy es mi pequeña Rubia, muchas gracias. Hay alguien especial de quien no creo sea un titiritero del mundo, cuyo nombre aun no aprendo a nombrar (como quisiera tener las palabras), de igual forma no necesita verse nombrado en esa nota pues aquí adentro desconociendo su nombre lo nombro a diario (y por ahora me limito a tantas cosas), en este momento siento repetir las palabras de aquel cansado anciano “El Ángel que me liberta de todo mal…”.

http://premiogruponelson.wordpress.com/

CARTA DE NOVIEMBRE...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , | Posted On jueves 5 de noviembre de 2009

Beatriz, no sé por dónde comenzar y eso ya es suficiente para que entiendas en qué punto me encuentro. Sé que puedes entender si te digo que estoy donde no pertenezco ahogándome entre los qué habrían sido.

Tal vez deba empezar por aquella mañana cuando abandoné al niño que fui, en la ciudad donde fui. Mi ciudad, Beatriz, mi lugar, a donde espero volver y no entiendo por qué rayos no he vuelto. Tal vez es miedo, tonto y absurdo miedo que se convierte en un abismo sobre el cual no puedo saltar; miedo de encontrarme, de enfrentarme, de medirme, y finalmente aceptar que el tiempo ha pasado, que todo ha cambiado, que me he perdido en un trayecto tonto como tonto es este miedo. O tal vez es miedo a no saber cómo y por qué dedo manejar la realidad, descubrir que no hay control, que es obsceno pretender controlarlo todo, que no tengo las fuerzas, las habilidades, que no es necesario aun cuando sienta que lo necesito.

Presumo de libertad, pero la verdad soy esclavo de mis caminos, lo sé hoy, porque hoy necesito detenerme y no sé cómo, no sé cómo aceptar el cansancio y no luchar más contra él. Sueño de nuevo, Beatriz, de nuevo con aquel lugar, de nuevo con aquel niño y es una tortura despertar y ver el abismo, no saber reconciliar el pasado, no dejarlo morir o más bien asesinarlo. ¿Es necesario, Beatriz? ¿En qué punto percibimos el pasado como a un enemigo? ¿Por qué? Es absurdo, pero sigue siendo. En mi sueño me observo escondido, y lloro mientras me siento ausente, quiero tocar al niño pero siento pena de ser observado. Despierto escondido y llorando, con un sabor amargo.

Beatriz, cada mañana, sigo golpeándome contra la realidad, y voy escondiendo las cicatrices esperando que nadie pregunte cómo y por qué. ¿Has estado en se punto? ¿Has sentido que las preguntas duelen más que las cicatrices que aun sangran? ¿Te ha pasado que un simple y rutinario “cómo estas” te mueve y te deja en silencio? Respiro profundo cada mañana, me entrego a una rutina sorteada y solemne, intentando negarme, ignorarme, pero no es fácil, no logro concentrarme en estar distraído y me espantan fantasmas que sonríen frente a espejos y mares. Y pienso, hoy frente al espejo, ya es noviembre y nada pasa mientras todo va pasando. Aun en el vagón, Beatriz, aun en el último, esperando, envejeciendo, muriendo, contando el tiempo en reversa…

PEQUEÑA Y FRAGIL.

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , | Posted On miércoles 4 de noviembre de 2009

Fuiste tú, pequeña y frágil, quien le dio grandeza y fuerza a mi mundo.

Tú y nadie más podría, inocencia y sabiduría, esencia sin vicios. Que sin palabras hablas a mi corazón y me haces cantar cada noche, vivir cada día. Tus ojos me llevan al lugar donde nace la magia y todo es posible. Pequeños tus ojos, firme tu mirada. De ti nada escapa, todo lo mueves, huracán cálido es tu mirada.

Yo me pierdo cuando me miras, me lleno de alegría, de alegría inédita y espontanea, verdadera, de esa que nunca tuve antes de ti que no volvería a vivir sin ti. Te extrañé siempre sin saberte, te quise siempre sin tenerte, y ahora que estás aquí eres la dicha que yo anhelé, que llegó a tiempo, que burló el tiempo. Que se hizo real y vistió de realidad todo cuanto he sido.

Y has venido a ser luz en tinieblas, disipando los enredos que intentan ahogarme. Tú eres mi hogar, ese por el que moría, ese que no sabía, pero que esperaba encontrar, y viniste a mí, dulce hogar donde reposo, donde el descanso es posible, donde soñar es grato. Y soy familia contigo, sin yugos, sin pesos, unidad que no se rompe.

Fuiste tú, pequeña y frágil.

TÚ, FUTURO Y NOVIEMBRE...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On martes 3 de noviembre de 2009

Veo el futuro mientras camino, mientras avanzo por estos senderos que se han abierto y que sé, me llevan a ti. Por eso camino, por eso avanzo, porque veo el futuro.

Me niego a aceptar el pasado tal cual quiere mostrarse, lo modifico a diario, juego con él, busco la forma de que apunte hacia ti, descubro o invento rastros de ti en el pasado, dirás que es una locura, yo digo que es desespero, desespero por ser quien debo y quiero ser y que solo seré cuando frente a ti descubra quien soy.

Ignoro el presente, sí, lo ignoro, lo sujeto a mi esperanza, renuevo su apariencia a diario, lo desecho e invento, construyo y derribo, lo hago inconstante, mutante, sin treguas, no hay punto medio ni salvedades, porque veo el futuro y no puedo aceptar menos que eso, busco entre las densas arenas del presente tus huellas, huellas frescas de tu rastro reciente.

Soy feliz viéndote en mi futuro, feliz se hace mi pasado y baila una canción de noviembre, de caminos y destinos, de búsquedas y encuentros, de esperanza alcanzada. Feliz se hace el presente que se llena de colores, que descansa de los andares, que se sienta a orillas de un mar amplio y bondadoso, que observa la luna cálida y legendaria, que abrazado con el pasado encuentra en la mirada del sol la seguridad de un futuro presente.

Y el futuro sonríe sabiendo que un día ya no veré el futuro, que un día el futuro mirará hacia nosotros, envidiándonos, queriendo ser más que futuro, tal vez pasado o presente. Y no veré más buscando el tiempo, mi mirada se detendrá en tus ojos, donde está escrito mi destino, más claro y con un lenguaje de otro mundo. Y me perderé a través de tus ojos en tu alma, allí mi orgulloso será nada, allí mis fuerzas serás tú, allí mi espera será frutos de ti. Serás anhelo cumplido, constantemente anhelado.
Tú eres el futuro que veo, tú eres mi mirada, el lugar de futuro. Y hoy me faltan las palabras para explicarlo, sé que un día, tú mi futuro, tú mi mirada, serás mi lenguaje, y en silencio te contaré de aquellos días en los que caminando veía en ti lo que ahora, siendo futuro, vivo contigo.


SE ABREN NUEVOS CAMINOS LLAMADOS NOVIEMBRE...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , | Posted On lunes 2 de noviembre de 2009

Se abren nuevos caminos, ya lo sabes, es noviembre. Yo comienzo mi guerra, ya lo sabes, me duele estar tranquilo porque la tranquilidad me deja sentir que no estás aquí. Que solo te asomas, allá en la distancia, que solo envías recuerdos cuando la brisa de noviembre roza mi cara, recuerdos de un futuro alguna vez soñado, pronto compartido, al menos esa es mi esperanza.

Intento no dejar rastros, por si un día me rindo y quiero regresar, sé que si regreso estaría perdido, tal vez distraído, quizás jugando a vivir y esperando morir, edificando mañanas, pero perdido. Prefiero la guerra, opto por seducirte mientras camino, por buscarte, cazar tu sonrisa, buscar en los rincones de cada camino tu voz, tus ojos, tu rostro que grabaste aquí adentro y que le dan letras a este sentimiento que no podría describir ni en doscientos años más, pero que, feliz, haría el intento si llego a encontrarte. Aquel encuentro sería el inicio de una vida, una verdadera vida, yo te daría lo mejor de mí, aquello que guardo y custodio mientras camino.

Esta vez recorreré veredas no repetidas, tocaré la brisa a ver si descubro su lenguaje, sentiré la lluvia mientras cae y me perderé en su aroma, escucharé las canciones de la luna… Me alimentaré soñando con tus labios, con la dulzura de tus labios, con la sonrisa que dibujan tus labios, con los besos que robaré a tus labios… Y esperaré encontrarte, esta vez, caminaré como si este fuera el último camino que me queda, como si mis años llegaran a su fin y mis días se retiraran para siempre. Y ha sido ya larga la espera, lo sabes, pero voy a encontrarte lamentarás mi retraso en el camino, y reirás de solo estar entre mis brazos…

Se abren nuevos caminos, llamados noviembre, y voy con una vida aun sin estrenar, no quiero poderes, ni cielos azules, no quiero refugios, ni asientos en primera fila...yo ambiciono mas, apunto mas lejos...yo quiero tu amor, yo quiero amarte siempre despierto...

NOCHE DE NOVIEMBRE, QUE YA SE ACERCA....

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , | Posted On jueves 29 de octubre de 2009

Esto va dedicado a una niña cuyos ojos son mis noches, cuyas palabras es mi noviembre, cuya alma se asoma, a veces, por estos lados.

Se acerca la noche, sus pasos lentos ya no amenazan… Viene del sur dejado estelas, silente… susurrando secretos al cielo… Bailando una canción alegre que yo no escucho, pero la veo bailar y me contagia su alegría. Noche se detiene sobre mí y me conquista, yo la respiro y la siento. Me siento y ella a mi lado me sonríe, yo amo su silencio… Noche si tú supieras que yo amo tu silencio.

Noche se hace espacio que me rodea, espacio donde me adentro, espacio que me adentra. Suficiente espacio que no sobra ni falta. Nos descubrimos tímidos… ¿Noche cómo te digo?

Ella es mi espacio sin mundos, ella es mi verdad sin argumentos… Noche tú me liberas, me salvas de los dioses que me oprimen, de las mentiras que me distraen. Ella es amor sin reglas, resultados que no dependen de fórmulas. Ella s mi ley contra las leyes. Libertad sin nombres. Palabras nuevas.

Es mi vicio sentirla llegar, es mi juego dejarla partir, y siempre pierdo para encender mi vicio, noche solo contigo pierdo. Noche me habla de colores que se esconden en el sur, esos que mezclados son magias, esos que son la cuna de mi noche. Noche yo amo tu nacimiento, noche yo amo tu magia que traduce todo, que desbarata todo y todo lo esparce.

Noche no te me escapes, vete pero regresa, que yo no te quiero mía, yo solo te quiero, te quiero tuya volviendo, te quiero tuya partiendo. Te quiero aquí sentada, te quiero a la distancia y segura.

En el amanecer yo extraño la noche. Noche si tú supieras cómo, de qué forma, yo te extraño.

AMPLIO, INEDITO E INCALCULABLE...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On miércoles 28 de octubre de 2009

Es amplio, inédito, incalculable. Así es el amor que me movió a ti.

Amplio de otros tiempos, donde esperé paciente, esperanza silente y vestida de tranquilidad cuando moría por encontrarte.

Inédita de otros rumbos, espacios que recorrí observando, con mirada frágil, buscando sin decir nada, intentando que no se descubriera que moría en cada anochecer al sumergirme en ese vacío de preguntas sin respuestas, que nadie sospechara que nacía en cada amanecer a la espera de un encuentro que pensé sería la entrada a un nuevo mundo.

Incalculable, no sometido a formulas, no conformado a esquemas prediseñados vestidos de amores. Si reglas, sin condiciones, sin prioridades.

Nunca puse empeño en sentirlo, ya lo sabes, nunca me concentro tanto, mi único empeño, en lo único que me he empeñado es en la libertad propia, en esquivar los dardos de las rutinas que intentan someterme. Que ironía que mientras corría hacia la libertad me entregué a este amor que me encadenó a tus juegos. Yo extendí mis manos y sin titubear se encadenaron a ti, y mi alma no supo hacer otra cosa más que desearte. Mis ojos frágiles posaron en ti, y fuiste mi horizonte, todo cuanto faltaba estaba en ti. Yo iluso intenté hacer magia y conjuros para atarte a mí.

¿Alguien te ha amado tanto?

¿Sobraba mi amor en tu mundo?

¿Te incomoda la amplitud?

¿Le temes a lo inédito?

¿Es para ti una amenaza lo incalculable?

No entiendo ese juego tonto que practicas, juego que te reduce a nada. No te fíes de mi paciencia, pues ya me canso de estos rumbos, y cuando me decida no volverás a ver ni siquiera mi rastro, m iré por un camino amplio, inédito e incalculable.

VIDA, MARAVILLA Y EXPERIENCIA...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , | Posted On martes 27 de octubre de 2009

Si hoy estuviera obligado a definir la vida, sería fácil. No creo haber vivido aun lo suficiente; no me considero sabio, de los mortales necios entre los más necios que han caminado, sobre esto que llamamos tierra, debo dar el primer paso adelante y decir presente. Y reconocerlo, en este caso, no es ser sabio, es solo estar cansado de la propia necedad que ahoga y grita entre fracasos y frustraciones. Sin embargo, como un grito de frustración entre el abismo de mis fracasos, hoy puedo decir qué es la vida, o al menos, cuál es la vida, de tantos lugares y momentos que he pisado.

He ambicionado, en su momento, la juventud despertó en mí esa manía de querer conquistarlo todo, arrasarlo todo, y solo logré acabar conmigo mismo. Me he entregado a la resignación, en su momento, creyendo perdido lo que siempre fue mío, lo que nadie, ni siquiera yo, podría arrebatarme jamás. Y me queda la vida, suspendida en un recuerdo que no logro ubicar, tal vez soñado, tal vez esperando por mi.

Les diré qué es, hoy, la vida para mí.

Una mañana frente a aquel lago antiguo, donde antepasados abrazaron la libertad y se aferraron a ella a toda costa, lago de mi niñez y adolescencia alegre. Sentado, bajo el sol que ama, que contempla en silencio, dejándose sentir, pero en silencio, reflejando su magia sobre las aguas tranquilas. Yo, observando tanta quietud y resplandor que opaca. Una mañana blanca, tan blanca que nada escapa. A mi lado ella, tan radiante como el sol que ama, tan linda como el lago antiguo. Ella, maravilla de otro mundo, bondad echa carne y hueso, gracia traducida en alma y sonrisa. De ojos mágicos que desnudan mi ser y ahoga mi existencia que se sumerge en ella para perderse y encontrarse al final de un laberinto. Ella que desenreda mi enigma, que rompe frustraciones librándome de la nada incierta donde me escondí, que tiene mi identidad en sus labios. Identidad que resuelve mi experiencia dándole sentido a mi nombre. Y toma mi mano sonriendo, y soy niño de nuevo,
¡Ay mi niñez! ¡Ay mi vida que es ella!

MI HOGAR, MI TIERRA PROMETIDA.

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On

Es miedo a estar equivocado lo que me mantiene en movimiento, preguntando siempre, inconforme siempre.

Sí, es miedo lo que me da la fuerza. Es fuerza débil que pretende mucho, es miedo fuerte que esquiva todo. Tiemblo ante la idea de perder el momento que espero y en un momento estar esperando perdido. Por eso no me detengo aunque lloren mis pies, aunque tiemblen mis manos.

La paz es triste sin tu fragancia, la alegría duele sin tu presencia, l aire es denso y difícil de respirar, el silencio es amargo y capaz de ensordecer y aniquilar mis palabras, la soledad se viste de multitud, tus recuerdos se reúnen frente a mí y disparan a quemarropa.

No hay treguas, no hay punto muerto, no hay trincheras, no hay hogar. Por eso me muevo, porque tengo en algún lugar de mi memoria el recuerdo de un hogar, sé que hay una puerta que debo cruzar hacia un lugar mejor, donde atado a ti seré libre de los caminos que hoy se hacen anchos. Tomado de tu mano no seré más fuerte, podré rendirme contigo y así descansar. Podré conquistar la tierra que el pasado me ha robado y construir sobre ella nuestro paraíso sin miedo a nada.

Junto a ti, el miedo huirá temblando y sin fuerza, porque de la duda y la melancolía con la que un día se alimentó solo quedará una canción que hablará de ti, y tú entonces serás mi hogar, mi tierra prometida.

SINCERIDAD Y ESPERANZA SIN TI SON DIFERENTES...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On

Es diferente mi sinceridad, hoy que no estas. Es diferente porque no estas, no es que soy menos sincero o más sincero, soy y es suficiente, soy y la vida sin ti es insuficiente.

Si tú estuvieras aquí la vida tendría colores, colores que pueden mezclarse y con ellos dibujar paisajes grandes, de altas montañas para escalar, de mares profundos para nadar y llegar a nuevas islas, de arenas vírgenes, de árboles que hablan y te cuentan historias antiguas. Con tus colores yo dibujaría paisajes con tres soles, uno radiante que puede contemplarse al amanecer con los ojos cerrados y saber que los días serán buenos; uno de potente esplendor, que se siente al mediodía y te recuerda que estás vivo y otro que puede tocarse al atardecer, mientras se oculta recordando que un nuevo día vendrá.

Si estuvieras aquí diría que la vida tiene tres tiempos, delimitados, definidos, inconfundibles. Diría que tiene un pasado, que se recuerda sonriendo, que no pesa ni espanta, que apunta sin disparar, que se ubica en un lugar sin moverse y se conforma a su lugar; que tiene un presente constante, grato, feliz, que baila al ritmo de una alegría inmortal; que tiene un futuro fácil de calcular, bastaría recordar el pasado y multiplicarlo con el presente.

Pero no estás, y sigo siendo sincero, las montañas han desaparecido y me escondo en una isla fantasma, sin colores, de arenas calientes que queman mis pasos, sin soles, oscura. No hay presentes ni futuros, y en lugar del pasado, lamentos y quejas. Solo algo conservo de aquellos días, cuando fuiste mucho más que ausencia, cuando fuiste deseo cumplido. Solo algo y es la esperanza, que es diferente también, pero es esperanza sincera e inédita, esperanza de que un día vendrás con el color de tus ojos, con la magia de tu mirada que sujeta los tiempos, con el esplendor de tu sonrisa y escucharé de tus labios las palabras con las que construiré una isla para los dos.

NUBES, SONRISA Y ESPERANZA...

Publicado por GUSMAR SOSA | Etiquetas: , , | Posted On

Busco entre las nubes tu imagen. Juego tonto al que me humillo, me lo permito porque te extraño, es más grande este hueco hondo que me has dejado que mi empeño de construir realidades. Y te lo agradezco, debo agradecerte pues tu recuerdo siempre viene a salvarme cuando me ahogo entre los mares de estas vidas que me invento sin planearlo, vidas que pretendo sean mi escape, que irremediablemente me llevan a ti porque no estas y te manifiestas como un recuerdo claro y palpable que se desvanece al amanecer.

Al final de cada vida veo el horizonte abrazar mis mundos, entonces observo las nubes preguntándome dónde andarás y cómo sin mí. A veces, creo encontrar tu mirada y sentir esa magia que nace más allá de tus ojos, donde llaman alma, y tu magia me inspira, me pierde, me lleva fuera de mis realidades, donde tu me abrazas como un día creímos, donde sonríes con ese encanto que rompe las cadenas de la melancolía.

Tu sonrisa fue esa nube en la que me colgué las tardes soleadas y permanecí hasta los fríos anocheceres que m abrigaban. Hoy las tardes son frías y las noches soleadas, y busco la magia con la que mi mundo tenía sentido, que me hacía fuerte y ágil, que le daban a mis manos el aliento para vivir.

Ya sabes dónde estoy yo, entre mil caminos espinados, tropezando con mil piedras, nadando entre mares muertos, golpeando la nada. Y no es necesario que te diga cómo estoy yo sin ti. Sin ti es suficiente para explicarlo, sin ti es vacío, es desorden, sin sentido, incompleto que sin ti es sr nada. Sin ti es mirar las nubes y sentir la esperanza de que un día m colgaré de nuevo en tu sonrisa y te lo juro: jamás me soltaré.