viernes, 23 de marzo de 2012

EN MARZO... EN MI...

En marzo la noche es gris.


No es tan oscura como para perderme entre sus sombras. El cielo parece abierto a posibilidades, indeciso… El cielo parece dispuesto a renunciar a la noche en cualquier momento, como sino supiera, como perdido…


En marzo, gris es mi mirada, perdida es mi mirada… Que nublada se extingue, que extinta renace…


Es gris la noche, en marzo. La luna jugando con los espacios que ceden, presume que hiere el alma del infortunio… Despierta deseos de miradas mortales, inspira los sueños que vagaron perdidos, dispara esperanza buena, de esa que da muerte a las resignaciones y baila con las nostalgias…


En marzo el día madruga, despierta cansado de tanto cansancio y avanza dispuesto a perderse y saberse perdido…


La tarde se extiende, se explaya hacia la nada, deseándolo todo, sin saber qué es todo, sin creer en la nada… La luz del sol se opaca y débil recorre las calles de los pueblos. Está nublado el día, dicen los seres de los pueblos…

Está cansado el día, digo yo que no soy de ningún lugar, que camino sin rumbos, que desconozco destinos…


Marzo llora escondido, se esconde detrás del descuido del día… Marzo lamenta el final de sus tiempos, anhela la inmortalidad de sus días…