jueves, 24 de abril de 2008

SI HUBIERAS ESTADO AQUI.

Mi matrimonio no se hubiera quebrado...
Mi padre no se hubiera ido...
Mi hijo estuviera vivo...
Ella no me hubiera echado...
El no me hubiera abandonado...
Mi abuelo estuviera vivo aun...
Aquel accidente no hubiera ocurrido...
Mi empresa no hubiera quebrado...
No habría realizado aquella inversión...
Mi amigo no me habría traicionado...
Si hubieras estado aquí... Un clamor universal... Palabras que nacen del dolor producido por la fusión de la desesperanza y desesperación.
- ¡Si hubieras estado aquí!- Grita una mujer que vivió agonizando junto a su hermano hasta verlo morir.
- ¡Si hubieras estado aquí!- Balbucea, mientras sus manos golpean ligeramente el pecho de Jesús. Ella termina rendida en sus brazos y luego cae al piso. Su queja se apaga mientras Jesús toma su mano derecha para levantarla. Y con su otra mano acaricia amorosamente el cabello de aquella abatida mujer.
Sus miradas se encuentran, ella no deja de repetirlo, "si hubieras estado aqui". Él continúa mirandola a sus ojos. Y entonces sucede... Jesús llora.
¡Oh sí! Compartimos el asombro, pero es cierto, Jesús lloró. Y yo sospecho que mientras sus santos y poderosos ojos recorren el alma de aquella mujer él piensa "es cierto, si yo hubiera estado aquí..."
Ahora bien, anoche, mientras leía esta historia una vez más me pregunté ¿por qué lloró el maestro? ¿Acaso no sabía que eso sucedería? ¿fue aquella muerte inesperada para él? ¿no sabía Jesús que en un momento estaría arrebatando a lazaro de la muerte?
Sabía que sucedería, no fue una muerte inesperada para él, sabía perfectamente que le resucitaría, él diseñó tal plan. Entonces, ¿por qué lloró?
Jesús lloró por la desesperanza de aquella mujer, llora porque desea tanto que entendamos que él tiene un plan, que todo tiene un propósito. Desea que entiendas que nunca se ha ausentado. ¡Él ha estado aquí siempre!
"Como me gustaría no verte llorar hoy" Pero hoy las lágrimas son necesarias. Hoy se escribe una historia, y tu que lloras verás a tu hermano burlar la muerte.
Él ha estado siempre aquí. Él espera impaciente el momento de actuar y no verte llorar, pero Él más que nadie conoce los tiempos, y ya verás como actuará. Pronto tus lágrimas serán semillas, semillas de esperanza.

8 comentarios:

Isa dijo...

Exactamente tal cual lo dijiste Gusmar, es un beneficio para el alma este post tuyo.
Al igual que tú, me preguntaba antes, ¿porqué lloró Jesús?, ahora con el paso de los años, al entender que se hizo a semejanza nuestra, puedo entender porqué lloró, auque desgraciadamente no puedo explicarlo, pero si entenderlo.
El Señor te continúe bendiciendo.

Gusmar Sosa dijo...

Gracias Isa, Bendiciones. Saludos

Claudia Lama dijo...

Hermoso Gusmar. Me gusta como tomas un texto de la Biblia y lo adornas bellamente con tus palabras y reflexiones. Seguimos por la esperanza. Bendiciones.

Gusmar Sosa dijo...

Gracias Claudia. Así es, la esperanza es la fuerza que hace latir mi corazón

PAFIO vuperiodista@gmail.com dijo...

Wooo nuevamente termino sorprendida, la gloria sea al Padre de como usa tu vida, aún para estos escritos que realmente nos hacen ver las cosas desde otra perspectiva pero sin perder la escencia y la direccion correcta...Gracias muchossss saludos

Gusmar Sosa dijo...

qUE LA GLORIA SEA DE ÉL FIORE. Y GRACIAS POR PASARPOR ACÁ.

Brisa Nocturna. dijo...

Hace tiempo que escribi algo sobre el mismo tema.Sin duda que es uno de los momentos mas intensos que vivio Jesus,al menos a mi me confronta muchisimo.

Sigue escribiendo Gusmar.

Gusmar Sosa dijo...

Gracias Brisa, seguiré haciendolo