viernes, 5 de septiembre de 2008

UN DÍA DE ESTOS ATRAPARÉ EL ECO DE TU VOZ…

Oigo el eco de tu voz, que se quedó junto a mí aquella mañana, y mi corazón se agita como un niño cuando oye la voz de su madre ausente algunos días.

A veces necesito escuchar tantas cosas, que atiendas a mis por qué. A veces hablo con el silencio y me responde en el eco.

Pudiste decir tantas cosas aquella mañana, pero no habría sido perfecto.

Me sorprendiste y enmudecí.

Tanto tiempo deseando ese momento sin saberlo. Creí que había mucho por decir. Sí, yo tenía mi discurso en un bolsillo, ya sabes que me gusta estar preparado siempre. Pero una sola palabra salió de tus labios y lo único que pude hacer fue callar y buscar tus ojos para mirarte… aun sigo buscándolos. Me dejaste tomar tu mano, y lo hice con timidez porque era un niño ante tu voz. Aun siento tus dedos entre los míos aunque no veo tu mano. Aun refrescas mi alma con el aroma de tu aliento.

Me enamora seguir la melodía de tu voz grabada en mi corazón.

Tu voz, un día la escucharé de nuevo… en otro lugar, en otra vida… En una que inventaste para mí. Sueño con ese lugar, deseo esa vida.

Mi nombre, fue todo lo que escuché en tus labios. Y juré morir por escucharlo de nuevo, pero me ofreciste vida. Mi nombre en tus labios y olvidé mil preguntas… Colgué mi alma en tu corazón, y colgaste tu alma en el mío. Y puedo sentirte cuando te busco, y quiero buscarte cuando te siento.

Me imagino frente a ti escuchando tu voz de nuevo y ya no quiero escribir un discurso, no te rías, sé que no podré leerlo.

Es que tu voz me enloquece y me hace sentir que quiero ser diferente… Que quiero ser tu esclavo porque mi libertad está en tus labios… Que quiero recorrer un solo camino porque no hay otro que me lleve a ti… Que quiero solo tu aventura porque sacias mi sed.

Es que tu voz me enloquece y me hace construir deseos diferentes… Que sigas escuchando mis secretos y leas más allá de mis letras… Que llames mi atención con tu distancia cercana… Que acaricies mi alma con tu silencio que abre la puerta al eco de tu voz… Que alimentes mi niñez para seguir burlando los prejuicios, para así pensar que no te veo porque jugamos al escondite y seguir contando y salir a tu encuentro.

Es que tu voz me enloquece y me hace sentir que vuelo sobre el lomo de tu voz hacia un mundo nuestro… Un mundo que está en mi corazón, donde está tu alma…Un mundo donde los temores lucen como payasos de circos y motivan mi risa… Un mundo donde todo es posible y la vida no es corta.

Oigo el eco de tu voz y nace un juramento que es tuyo y es mío: Un día de estos atraparé el eco de tu voz con mis manos…

10 comentarios:

Keila dijo...

¡Hermoso!

Isa dijo...

¿Qué puedo decir Gusmar ante narrativa tan hermosa?, simplemente: ¡lindo!, muy hermoso hermanito.
Saludos.

El Peregrino dijo...

Hola Gusmar, he descubierto que se pueden encerrar tres tomos de teología en una sola frase, y la acabo de leer aquí:

"Quiero ser tu esclavo porque mi libertad está en tus labios…"

¡Que profunda sencillez!

Amigo, bien dices que la vida no es corta, y tendremos tiempo para atrapar ese eco tan ansiado.

Un abrazo

Gusmar Sosa dijo...

Hola Keila, me gusta como puedes resumir todo es una palabra, te he visto haciendolo muchas veces en muchos lugares y me asombro. Saludos.

Gusmar Sosa dijo...

Hola Isa, solo espero que quien lea desee también poder tener su voz en sus manos. Saludos.

Gusmar Sosa dijo...

Mi hermano peregrino, yo también soy forastero, y creo que de tanta andar la melancolia se me aliado, y en sus manos la melancolia lleva al conocimiento, a un conocimiento sencillo, el hecho de que me entiendas dice que has andando bastanta por estos caminos. Saludos buen amigo.

Varo dijo...

Muy bueno. Me gusto la parte que dice: Me enamora seguir la melodía de tu voz grabada en mi corazón.

Saludos

Gusmar Sosa dijo...

Hola Varo. Que bueno verte por acá, seguro lo has sentido...

NIRBEHT dijo...

UNA SOLA PALABRA: "GUSMAR"...

Gusmar Sosa dijo...

Hola!!!
Gracias por pasar...