sábado, 1 de noviembre de 2008

DESDE LA OTRA PARTE QUE SOSTIENE SUS MANOS...

Ayer apenas publiqué el post titulado: SOLO QUIERO PREGUNTAR, recibí un comentario a mi correo. Lo primero que leí fue:

“Mira las confesiones que me arrancaste cuando leí tu post...si te sirve para escribir algo… ya sabes…”

No me extrañó eso de “si te sirve para escribir algo”, es que lleva tiempo haciéndolo, con una sola frase, o con una historia ella me ha inspirado en muchas oportunidades, pero ayer cuando leí sus confesiones por un momento las confundí con las mías. Yo acababa de terminar algo que publicaré el lunes o martes y me asombró que el sentimiento que su confesiones (que son sin dudas las mías) reflejaba es el mismo que me llevó a escribir.

Y aunque un mar inmenso nos separa he llegado a creer que ella lleva en sus manos una parte de mí, tal vez por eso tenga sentido mis andares incansables… Antes de dejarlos con lo que ella me envió permítanme agradecerle por tan valiosa amistad que me brinda, por sus letras que confundo con las mías muchas veces, por las historias que me ha permitido escribir, por ser en ocasiones el deposito de tantas preguntas que nacen y parecen morir, gracias amiga… Tus confesiones que son mías son exactamente una buena apertura para este mes:

"Hoy me duelen mil cosas y se revuelven dentro de mi…

Me duele la ausencia, la nostalgia…

Me duele esta dualidad de tener que vivir con los pies en un lado y el corazón en otro.

Me duelen tantos fracasos y decepciones, me duele no tener sueños.

Me duele dormir y no querer despertar, me duele reír con esa cosquilla amarga en el pecho.

Me duele no ser lo que otros esperan, lo que otros quieran, no ser lo que yo misma (o) había soñado, me duele ser tan débil, me duele amar tanto, querer tanto, pensar tanto.

Me duelen las heridas, las viejas, las nuevas, las cerradas y las que aun están abiertas. Me duele el daño, el golpe, la memoria traicionera y punzante. Me duele sentirme lejos, aislada (o), perdida (o). Me duele la vida, y me duele no amar más la misma Vida en mi vida".

25 comentarios:

Lulu... dijo...

Duele.. si que duele.
Pero creo que todas esas experiencias que nos duelen nos hacen ser mejor personas...mas sensibles y comprencibles.
Nunca cambies!!
Un beso

Gusmar Sosa dijo...

Hola Lulù, sè, de alguna manera lo sè, que sabes bien lo que dices...
Gracias, intentarè no hacerlo, o no intentarè hacerlo, es decir, intentarè no cambiar o no intentarè cambiar... jajaja, disculpa, debe ser la luna de noviembre que ya amenaza con aparecer...

Gusmar Sosa dijo...

Hola Lulù, sè, de alguna manera lo sè, que sabes bien lo que dices...
Gracias, intentarè no hacerlo, o no intentarè hacerlo, es decir, intentarè no cambiar o no intentarè cambiar... jajaja, disculpa, debe ser la luna de noviembre que ya amenaza con aparecer...

Keila dijo...

¿Sabes? La vida duele, pero siempre he pensado que si no doliera, no sabríamos que estamos vivos. No sabríamos que somos humanos. No sabríamos quién es Dios.
Ánimo a tu querida amiga. Entre más duele, más se ama. ¿No es así?

Brisa Nocturna. dijo...

Gracias.
Silencio.
La magia de las letras.
Un abrazo.

Lulu... dijo...

Gracias Gusmar por compartir por hacer revivir y pensar en tantas cosas....


Aaa se me olvidaba invitarte a pasar a este blog que acabamos de crear en colaboracion de unos amigos, espero tu visita y que te guste .
Aki te dejo el linck
http://sanekangelulu.blogspot.com/

Besos!!

Jenny dijo...

Que siga doliendo, para reaccionar, para despertar, para cambiar, hoy me duele y duele mucho.. hay tiempos asi verdad?

Oie no siempre escribo pero siempre paso, gracias por compartir este espacio con nosotros.

Un abrazo bien peruano!

Claudia L. dijo...

Dolor, sí, dolor. A mí también me duele y me vive doliendo y me asfixia, me inmoviliza, me debilita y no recuerdo alguna época de mi vida en la que no haya estado el dolor porque así me tocó a mí, porque me no verás jamás sonriendo en mis fotos de niña. Y ni mencionar heridas, una tras otra tras otra, que se acumulan sin tener tiempo para sanar cuando ya estoy recibiendo más. Y ni qué decir del dolor de los que están a mi alrededor que me doblega sin misericordia. La tortura, ya no necesita venir de afuera, supieron instalarla adentro de mí.

¿Y qué digo? Digo que por favor ya no quiero tanta oda al dolor, está ahí, no se va a ir. Yo no quiero huirle porque huir trae más. Y se me antoja que estoy harta de darle tanta importancia, que quiero vivir muy a pesar de él, que quiero trascender, no quedarme en las preguntas, llorar mis confesiones y luego levantar la cabeza y ser rebelde con la rebeldía que no se asocia con la muerte sino con la vida. Asumir esta vida con su dolor desgarrador, pero no hacer de él un dios ante el cual me humillo y me arrastro. Asumir el camino estrecho, el único que quiero.

Pienso y perdón si estoy equivocada que tanto regodeo en el dolor no es sino vanidad y egoísmo.

Saludos.

Anónimo dijo...

LO PEOR ES EL SOLO HECHO DE QUE DUELE... ES VERDAD DUELE AMAR TANTO...Y LAS HERIDAS CERRADAS DUELEN AUN MAS........

Anónimo dijo...

LO PEOR ES EL SOLO HECHO DE QUE DUELE... ES VERDAD DUELE AMAR TANTO...Y LAS HERIDAS CERRADAS DUELEN AUN MAS........

Anónimo dijo...

LO PEOR ES EL SOLO HECHO DE QUE DUELE... ES VERDAD DUELE AMAR TANTO...Y LAS HERIDAS CERRADAS DUELEN AUN MAS........

Patricia Fiorella dijo...

El dolor woo creo que no es nada nuevo pero esta ahí y siempre quedrá derrumbarnos pero tenemos un Padre que nos ayuda afrontarlo..El dolor también nos ayuda a sacar lo que tenemos dentro y que muchas veces no queremos mostrar..Aveces es necesario llegar a ese punto para reconocer que no podemos y que sólo Él puede...un fuerte abrazoo amigooooo

Isa dijo...

Es verdad Gusmar, que basta una sola palabra, un pájaro que vuela, un niño que llora, para sacar palabras y palabras dentro de uno.Y sí es cierto,la vida no es fácil, duele.Vivamos hombro a hombro llevando unidos nuestro dolor.
Adelante amigo.

Gusmar Sosa dijo...

Cierto Keila, entre màs duele màs se ama... Saludos.

Gusmar Sosa dijo...

Gracias a ti Beatriz...
Silencio...
Saludos.

Gusmar Sosa dijo...

Hola lulù, voy viendo el link y ya voy saliendo para allà! gracias por la invitaciòn.

Gusmar Sosa dijo...

Gracias Jenny por el abrazo peruano, y pendiente con el arroz con leche!!!!jajaaja.

Gusmar Sosa dijo...

Hola Claudia, cierto lo que dices, a veces le damos mucha importancia, pero a veces aunque trato de evitarlo, y vieras como trato, termino escribiendole, saludos.

Gusmar Sosa dijo...

Aunque me gustaria saber tu nombre, bueno anonimo, eso es cierto, y gracias por pasar por acà.

Gusmar Sosa dijo...

Hola paty, ya extrañaba tus abrazos, saludos.

Gusmar Sosa dijo...

Gracias Isa, tus comentarios siempre llenos de afecto!!!

Claudia Gonzalez Cañas dijo...

Como estás mi estimado escritor siempre romántico, nostálgico, enamorado y sincero en sus palabras. Gracias porque tu sensibilidad nos hace recordar momentos vividos. Pero que no te afecte éste don que el señor te ha dado.

Que el señor te siga bendiciendo en ésta carrera que hace mover el corazón.

Saludines

Claudia

El Peregrino dijo...

Ay Gusmar, ese dolor es como una "brisa"... Dolor que nos recuerda que estamos vivos... Dolor que nos despierta del posible letargo... Dolor que la Verdad permite para que no nos olvidemos que sigue estando ahí, esperando con momentos de bonanza.

Te mando un fortísimo abrazo, por si en algo puede paliar ese romperte en dos...

Gusmar Sosa dijo...

Hola mi lectora romantica, jajaja, Claudia, ya te extrañaba por aquí.

Gusmar Sosa dijo...

Peregrino, muy "observador", saludos. Gracias por el abrazo.