Dedicado a una amiga cuyo nombre hoy no es necesario mencionar, perdón por el retraso…
No sé si puedas creerme pero anoche lloré tus lágrimas. Es que me aterra tu soledad que ha sido mía. Aunque sé que la necesitas, me duele tu necesidad, no la quiero para ti… Daría lo que sea para que se quedara contigo.
No sé si puedas creerme pero anoche odié la distancia, la misma que ha sido mi abrigo, no me importa morir de frío, quiero estar a tu lado, si has de morir que sea mi destino también, quién sabe, tal vez junto a ti podría renacer.
Quise tener alas, es cierto, le temo a las alturas, es que aun me duelen muchas caídas. Solo quiero poder volar para regalarte mis alas, desde aquí vigilaría tu vuelo, seguiría tu sombra, no te dejaría caer y al fin mis brazos serían útiles.
Deseé tener un mundo, no porque lo quiera, sino para compartirlo contigo, quizá solo pueda darte este no-mundo, pero perdona amiga, no es un espacio agradable y siento que ya lo compartimos. Si fuera útil el egoísmo, si al menos aquí fuera eficaz, te sacaría de este espacio, pero es un no-mundo-no-mío y también un no-mundo-no-tuyo… De nada sirve el egoísmo.
No sé si puedas creerme pero quisiera regalarte otro pasado, para que desearas un futuro distinto viviendo un presente que no sea éste… Pero el pasado que conozco es el mismo que te ha traído aquí, desearías el mismo futuro y para qué hablar del presente… Somos el mismo punto de la imagen que ninguno a querido dibujar.
Me gustaría encontrar un camino para verte andar, sé que no me dejarías solo mirarte, y si lo hicieras (no sé si puedas creerme) sería suficiente.
Hoy quisiera inventar una sonrisa, para verte sonreír. Respirar otro aire para regalarte mi aliento.
No sé si pudieras creerme pero “ay” si creerme sirviera de algo…
No sé si puedas creerme pero anoche lloré tus lágrimas. Es que me aterra tu soledad que ha sido mía. Aunque sé que la necesitas, me duele tu necesidad, no la quiero para ti… Daría lo que sea para que se quedara contigo.
No sé si puedas creerme pero anoche odié la distancia, la misma que ha sido mi abrigo, no me importa morir de frío, quiero estar a tu lado, si has de morir que sea mi destino también, quién sabe, tal vez junto a ti podría renacer.
Quise tener alas, es cierto, le temo a las alturas, es que aun me duelen muchas caídas. Solo quiero poder volar para regalarte mis alas, desde aquí vigilaría tu vuelo, seguiría tu sombra, no te dejaría caer y al fin mis brazos serían útiles.
Deseé tener un mundo, no porque lo quiera, sino para compartirlo contigo, quizá solo pueda darte este no-mundo, pero perdona amiga, no es un espacio agradable y siento que ya lo compartimos. Si fuera útil el egoísmo, si al menos aquí fuera eficaz, te sacaría de este espacio, pero es un no-mundo-no-mío y también un no-mundo-no-tuyo… De nada sirve el egoísmo.
No sé si puedas creerme pero quisiera regalarte otro pasado, para que desearas un futuro distinto viviendo un presente que no sea éste… Pero el pasado que conozco es el mismo que te ha traído aquí, desearías el mismo futuro y para qué hablar del presente… Somos el mismo punto de la imagen que ninguno a querido dibujar.
Me gustaría encontrar un camino para verte andar, sé que no me dejarías solo mirarte, y si lo hicieras (no sé si puedas creerme) sería suficiente.
Hoy quisiera inventar una sonrisa, para verte sonreír. Respirar otro aire para regalarte mi aliento.
No sé si pudieras creerme pero “ay” si creerme sirviera de algo…